Layla se sentó frente a Nolan mientras esperaba a que él estableciera las reglas que tenía para ella. Mantuvo la mirada en el suelo ya que se sentía muy incómoda a su alrededor. —Hmm... —carraspeó, captando la atención de Layla y ella levantó la vista. —Sé que ninguno de nosotros quiere estar en esta situación en la que nos encontramos, pero dado que ya ha sucedido, solo tenemos que adaptarnos a ella... —comenzó en un tono monotono y profundo. —Ya sabes lo que está pasando y la responsabilidad que ahora tienes que llevar... —agregó y Layla negó con la cabeza antes de levantar tímidamente la mano en el aire, ya que quería hacer una pregunta. —Adelante... —le hizo un gesto para que hablara. —¿No hay nada que podamos hacer al respecto? —preguntó. Realmente quería alejarse mucho de él,

