Layla podía sentir su corazón latiendo rápidamente en su pecho mientras los labios de Nolan rozaban los suyos. Fue un beso suave y tierno, pero la llenó de una sensación de calor y comodidad. Sentía como si se estuviera derritiendo en sus brazos y nunca quería que el momento terminara. —Te amo tanto —susurró Nolan mientras se alejaba, sus ojos brillaban de amor y adoración. —Yo también te amo —respondió Layla, su voz llena de emoción. Osadamente estiró su mano para tocar su rostro. Su rostro guapo e impecable que ella había ansiado tocar y sentir. Pasó sus dedos por sus labios y lo besó. Esta vez, dando el primer paso. Nolan estaba sorprendido por la audacia de Layla, pero no dudó en corresponderle el beso. Sus labios se encontraron con un sentido de urgencia, como si estuvieran compe

