El fantasma me baja al suelo con cuidado y desaparece volando.
—Madre mía, y ahora que hago yo, se ha ido el monstruo ese y Pétalo ya no está… pues nada, iré a ver un poco la isla a ver si encuentro algo o a alguien.
Voy adentrando un poco, la verdad es todo precioso y mágico, está todo lleno de flores y de hadas volando por aquí y por allá. Es como un sueño.
—¡Pétalo, menos mal! ¿Dónde estabas?
Pétalo aparece después de estar un rato andando, menos mal, estaba perdida y muy asustada.
—Pétalo, ¿a dónde vas? ¡No te vayas por favor! —corro detrás de ella—. ¿Pero dónde va ahora? Piensa dejarme aquí sola otra vez, ¡pues de eso nada!
Voy corriendo tras ella, pero la pierdo de vista y además no soy muy buena corredora.
Estoy andando por la isla ya un buen rato y no encuentro a nadie, ni a Pétalo ni al fantasma ese ni a nadie, ya no están ni las hada.
De repente aparecen dos chicos de unos 16 o 17 años más o menos.
—Dios, menos mal, hola chicos, me he perdido. ¿Sabéis dónde está el fantasma de Block para poder volver a casa?
—Es el fantasma de Black no de "Block", y no, no sabemos dónde está.
—Mmm vale, pues sabéis como puedo irme a casa, es que estoy cansada. ¿Me entendéis?
—Pues claro que te entendemos, no somos estúpidos, y no te vas a poder ir a tu casa porque solo Black sabe cómo salir de esta isla.
—Vale tranquilo que solo he preguntado.
Que maleducados son estos chicos por favor.
—Bueno y dónde está ese Black. —pregunto mirando a los dos chicos, ellos sonríen maliciosamente.
—Te llevaremos con él.
Cogen mis brazos para que no pueda escaparme.
—Hey, soltadme que se andar sola.
Nada, como si no me escucharan.
Me sueltan al llegar a una especie de mini aldea con casitas hechas de troncos y de hojas. Hay más chicos de entre 13 y 17 años más o menos.
Espera, ¡son todos chicos! Que mala suerte, no hay ninguno guapo, además llevan unas prendas de vestir que... mejor no decir nada.
—Espera aquí. —yo solo asiento con la cabeza un poco asustada.
Cuando esos chicos se marchan no sé dónde, los demás empiezan a acercarse.
—Hola, me llamo Pablo, ¿tu cómo te llamas guapa?
Ohh que mono es.
—Hola, yo me llamo Lucy. —respondo un poco colorada por su comentario.
—Encantado de conocerte Lucy, mira estos son mis mejores amigos, Maxi y Adrián.
—Hola, encantada de conoceros chicos.
— Igualmente. —exclaman los dos sonrientes.
—¿Y eso que estás aquí? Es que no ha vuelto a venir una chica aquí desde hace años. —pregunta Maxi mirándome asombrado.
—Pues no sé, solo sé que el fantasma de un tal Black me trajo aquí junto a Pétalo, que es un hada.
—Ah ya, es que aquí hay muchas hadas, Black las manda para que traigan a niños que son maltratados en su mundo por sus padres. —exclama Pablo.
—¿Qué?
No entiendo nada, ósea que Pétalo fue mandada por Black para traerme aquí, pero si a mí mis padres no me maltratan.
Se acerca uno de los dos chicos que se habían ido.
—¡Oye vosotros que hacéis, no le podéis contar nada traidores!
—Yo no le he dicho nada Logan. —responde Adrián algo asustado.
—¡Largaos de aquí!
Los dos chicos se marchan corriendo, menos Pablo, que se queda conmigo.
—¿A qué esperas Pablo?
—Yo no me voy, ¡porque me tengo que ir a ver! Además, estoy hablando con mi nueva amiga Lucy.
—¡Mira niñato estoy perdiendo la paciencia! —voy a pegarle hasta que…
—Eh Logan, se más amable que hay una invitada nueva.
Es un chico bastante atractivo la verdad, de pelo castaño tirando a rubio, tiene unos ojos verdes preciosos, tendrá mi edad más o menos.
—Hola, me llamo Peter, Peter Black, y tú debes de ser Lucy verdad. —me sonríe, pero no es una sonrisa muy amigable, es hasta un poco siniestra y malvada.
—Bienvenida a tu nuevo hogar Lucy, bienvenida a mi isla.
¿Cómo que mi nuevo hogar? Donde me he metido...