—¿Cómo que mi nuevo hogar? Oye Peter ha sido un placer conocerte, conoceros a todos, esto es muy bonito y todo lo que tú quieras, ¡pero yo me tengo que ir ya! Mis padres estarán preocupados.
—Por eso no te preocupes, se olvidarán de ti tarde o temprano.
—¡Que! —le miro con los ojos bien abiertos muy sorprendida por lo que acaba de decir.
Vale definitivamente este chico no está muy cuerdo.
—¡Oye estás loco, como se van a olvidar de mí mis padres! Mira sabes que, estoy muy cansada y no tengo ganas de discutir, llama a tu fantasma y dile que me lleve a mi casa.
Esto tiene que ser un sueño, hablo y me sorprendo yo misma, hadas, fantasmas… es un sueño y quiero despertar ya.
Él cambia su rostro totalmente a uno más serio y enfadado, la verdad es que da verdadero miedo.
—Te he dicho que no te irás de aquí, Logan, Kevin, llevadla a su cabaña. —dicho esto se marcha.
—¿Cómo? Espera, ¡no! —los dos agarran mis brazos fuertemente para que no me pueda escapar—. ¡Que hacéis! Soltadme imbéciles.
—¡Calla niñata! —exclama Logan gritando, acto seguido ¡me pega una bofetada!
—Para que aprendas a comportarte. —se empiezan a reír los dos mientras que yo comienzo a llorar.
Pablo se acerca a nosotros furioso y con los puños cerrados.
—¡Maldito desgraciado, no vuelvas a ponerle una mano encima!
—A ver qué vas a hacer tu renacuajo, quien eres tú ahora, ¿su salvador o qué? —empieza a reírse otra vez junto a Kevin.
Pablo se tira encima de Logan y empieza a golpearle la cara. Yo no sé qué hacer, me quedo quieta con mi mano rozando mi mejilla del golpe que me ha dado ese tal Logan.
Todos los chicos que hay en esta isla se les quedan mirando, menos Maxi, que está al lado mía preguntándome si estoy bien, yo solo asiento medio llorando. Adrián, el otro amigo de Pablo, se marcha corriendo, y Kevin solo se les queda mirando mientras se golpean.
—¡Que está pasando aquí! —Peter está con Adrián, supongo que ha ido a chivarse.
—Black, Pablo está pegando a Logan porque le ha pegado una bofetada a Lucy, tiene todo el derecho a pegarle. —exclama Maxi acercándose a Peter.
Peter solo me mira serio, se acerca a paso firme hasta que solo nos separan un par de centímetros, empieza a tocarme la mejilla muy suavemente para luego acercarse a Logan y pegarle una bofetada en toda la cara.
—¡Imbécil, como te atreves a tocarla!
—Lo siento Black. —responde Logan serio.
—Tú y Kevin, en mi cabaña, en 10 minutos, tú —me señala con su dedo—, vente conmigo.
Madre mía y ahora que querrá conmigo, en fin, tendré que ir...
Comienzo a caminar hasta su cabaña.
—Entra y siéntate. —exclama fríamente—. ¿Por qué te ha pegado? —yo solo me encojo de hombros—. Algo tendrás que haber hecho, sino no te hubiera pegado.
—Yo no he hecho nada. —le miro elevando el tono de voz enfadada.
—Ni se te ocurra volver a levantarme la voz, tú no sabes lo que soy capaz de hacer. —exclama él algo cabreado mirándome fijamente.
—Que miedo, ¿qué me vas a pegar o qué?
—No has respondido a mi pregunta. —hace como si no hubiera dicho nada.
—Ya te he dicho que no he hecho nada, lo único que he hecho ha sido oponerme a que me cogieran y ya está.
—Vale, te creo. —dice con una sonrisa que no me gusta nada.
—Entonces, ¿me puedo ir ya?
—¿A dónde quieres ir? —levanta sus cejas y sonríe de lado.
—Pues a mi casa. —su expresión vuelve a cambiar a una seria y fría.
—Te he dicho que no te vas a ir a tu casa, además no creo que quieras irte.
—¿Cómo? Tú qué sabes si me quiero ir o no.
—Sencillo —se acerca a mí peligrosamente—, si te quisieras ir a tu casa no estarías aquí, aquí solo vienen personas que son infelices en su mundo.
—Ya, pero a mí me han traído obligada.
—Sabes que, me da igual lo que digas, te vas a quedar aquí sí o sí, así que, si me disculpas, tengo que castigar a dos de mis chicos que se han portado mal.
—Yo me voy a ir ya a mi casa.
—¡Que pesada que eres! —comienza a gritar—. Te he dicho que no te vas a ninguna parte.
—¿Por qué? ¡Por qué no quieres que me vaya!
—Porque tú ahora me perteneces, tú eres mía.