Leon después de despedirse de todos se levantó y se fue donde estaban todas las damas en el jardín, a lo lejos su amada con una sonrisa y un vestido que la diferenciaba de todas. — Buenos días, hermosas damas y mi querida madre — Le dijo Leon muy contento de saber que llegó a tiempo y aun podía ganar la apuesta. De inmediato todas se levantaron e hicieron una reverencia y saludaron al príncipe Leon — Buenos días, Su majestad — Leon se acercó a Luna y le dio un beso muy coqueto — Buenos días mi princesa — Luna se dio cuenta que perdió la apuesta, pero le gustó que Leon se contuvo de darle un beso muy apasionado frente a todas, al menos eso lo agradeció. — Buenos días — Dijo Luna empezando a ponerse roja en las mejillas. — Por favor tomen asiento, solo quería saludarlas y saludar a m

