Leon estaba en su habitación asignada y compartiendo con Darían; estaba callado y mirando por la ventana la hermosa noche, metido en su mundo, mientras pensaba lo que le había hecho a Luna.
— ¿Te arrepientes? — Escucho Leon a Darían
— ¿Por qué crees que estoy arrepentido? — Le respondió el joven príncipe.
— Bueno, porque lastimaste a una joven, quien no te ha hecho nada y le año algo que talvez para ella era importante.
La familia de Luna fue asesinada en la guerra y mis tíos cuidaron de ella, son muy pocas las cosas que ella tiene de su familia y le daño una de esas pocas pertenencias —
Darían continuo leyendo tras dar su comentario y que se diera cuenta del daño ocasionado, eso hizo sentir mal al príncipe y con vos cortada dijo.
— No me detuve a pensar eso, en cuanto tenga oportunidad le pediré disculpas —
— Ya es tardé, será mejor que vallamos a dormir, mañana empiezan las clases y será muy movido por todo lo que deben organizar para empezar las clases — Comentó Darían.
Llegó el día siguiente y los profesores hicieron que todos llegarán al salón principal, de inmediato dividieron a los jóvenes en 4 grupos de 10 personas, dos grupos de las jóvenes y dos de los jóvenes, por otra parte, el príncipe como parte del protocolo debía compartir su día un ratito con cada grupo e ir formando criterio para su equipo de trabajo.
A las Jóvenes tenían que llevar clases de relaciones comerciales, conducta, clases de esposa, arte, cultura, protocolos, bailé, literatura, magia, vuelo, defensa ante una guerra y cocina.
Los Jóvenes, tenían también que llevar clases de relaciones comerciales, conducta, clases de esposos, cultura, protocolos, bailé, literatura, magia, vuelo y defensa y cocina.
Luna estaba un poco asustada, pero sus compañeras de cuarto y ahora amigas la relajaron cuando se dieron cuenta que les tocó en la misma clase sección A.
Sin embargo, estás no están muy contentas porque también les tocó con Cristina y Amelia de la ciudad de Fron ( Cuidad de mercancía, oro y plata) quien es muy amiga y a su vez Cristina estaba molesta por estar en el mismo grupo con Luna, ya que la veía insignificante.
Todos se fueron a sus respectivas clases, Luna, Amber y Catalina llegaron a las clase de artes, ahí la profesora les empezó a explicar las técnicas de dibujo y puso un jarrón en el centro, les pidió al grupo que hicieran un boceto con el objeto.
— ¿Cómo es que una persona sin alas y sin magia va ha llevar clases de magia y vuelo? — Se burlo Cristina mientras se dirigía a Luna.
— Cristina no moleste y ese no es tu problema — Replicó Amber molesta por su actitud.
— Que raro y ustedes siempre con los fenómenos — Se burlo Amelia y ofendiendo de paso a Catalina, esto fue un momento incómodo para Luna, sin embargo, les contesto sus dudas.
— Bueno, según lo que me explico la Reina... Debo aprender, aunque sea solo de observación —
Comentó Luna con una sonrisa para así evitar un disgusto y aun así Cristina y Amelia no dejaban de reír, y les parecía tonto que estuviera ahí.
— Me parece que este no es lugar para una persona como usted — Le dijo Cristina y sin dejar de burlarse.
Eso enojo a Catalina ya que a ella nunca le ha gustado la desigualdad y empezaba a molestar a las demás del grupo por su fastidiosa manera de tratar a las demás y al ser una fuerte competidora al querer conquistar al príncipe.
— Cristina mejor dedícate a dibujar y estás muy fastidiosa hoy —
En eso entro el príncipe al grupo, este saludo a cada una y miro de re - ojo a Luna, quien no se percató que entró ya que estaba dibujando y estaba concentrada.
— ¡Luna! —
Llamando su atención de todas y extrañadas de porque se dirigió personalmente hacia ella.