Con su mano alzo el rostro de Luna, para mirarla a sus ojos y le dió otro beso a Luna en los labios, con mucha ternura y calidez. Corto su besó y la miró — Quiero que seas mi esposa, la princesa del Reino y su futura Reina — La besó y está vez fue con mucho deseo y con una pasión que dejó a Luna sin aire. Luna con mucha dificultad le cortó el besó y estaba sumamente nerviosa — Príncipe Leon, te pido que te detengas, ¿Por qué yo?, no soy una buena candidata para ser su esposa, no tengo magia y menos puedo volar — Le dijo Luna triste y callendo a la realidad. — ¿Y eso qué?, Te quiero a tí, con o sin magia y todo eso; Me gustas tal como eres, todo en tí me vuelve loco y deseo que pronto nos casemos para hacerte mía, no te dejaré ir de mi lado Luna — Le dijo Leon y la volvió a besar. —

