—Me quedé esperando saber de Léa —Adere sin ser ácida, de manera educada le hizo ver su descontento por la falta de comunicación de su parte. Cole, totalmente apenado, guardó silencio por breves segundos buscando en su mente la mejor forma de responderle sin dejarle entrever el malestar por lo sucedido entre Léa y él. —Disculpa, he estado ocupado, no he tenido tiempo ni para mí —Se excusa. Justificación tiene de sobra pues los días posteriores a su regreso tuvo que reunirse con los representantes de la empresa con la que firmó contrato en Atenas hace unos meses—. De hecho, no pude hablar con Léa pues la misma noche que llegué a su departamento recibí una llamada de los representantes de una de las empresas asociadas y tuve que salir a primera hora de regreso. Discúlpame Adere, no pude ha

