17

660 Words

Matilda tardó un par de días en sentirse cómoda de nuevo. Sus labios habían vuelto a su forma habitual pero su cuerpo había presentado algunos episodios de escozor. Esa tarde, por fin se sentía en perfecto estado. Había cenado con su tía temprano y ella le había dicho que se iría a dormir. Buscó, una vez más, entre las cosas que había llevado en su valija, se enfundó en un tapado n***o que su tía llevaba años sin usar y se dirigió con gran entusiasmo a la casa del hombre que no podía sacar de su mente. Aluel abrió la puerta y se mostró tan sorprendido como encantado. La invitó rápidamente a entrar y frotó sus brazos con cariño. Las noches comenzaban a ser realmente frías y la nariz de su invitada lo reflejaba sin disimulo. -Hola.- le dijo ella con una sonrisa. -Hola, me hubieses av

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD