¡Riiing, riiing, riiing!
El teléfono interrumpe a Alfa Damon, quien estaba en su estudio revisando todas las cuentas del festival.
-¡Hola! Te saluda Alfa Damon, con quién tengo el gusto de hablar.
-Saludos Alfa, le habla Markus, he terminado de investigar sobre los Lobos Gigantes que mencionaste. Revise las últimas investigaciones sobre el tema y a manera de adelanto te confirmo que dicha especie desapareció. Nos encontramos en Yukon.
Estamos en un restaurante de la localidad comiendo algo y estamos escuchando relatos de extrañas criaturas que aparecen en los bosques.
Crispian está algo nervioso por encontrarse lejos y que la confusión con los lobos de enorme dimensiones se trate de las extrañas criaturas que leñadores, cazadores y habitantes de los bosques están comentando por estos lares.
-Traten de llegar a salvo es lo único que les puedo decir, responde Alfa Damon. Y dile a ese testarudo que su hermano lo está haciendo muy bien. Te dejo Markus, tengo un aviso de la sede central de la manada.
Cada Manada cuenta con su sede central en donde se encuentran la oficina principal del Alfa en donde trata todos los temas administrativos de la manada, la de su Beta que se encarga de la protección y defensa del territorio, la biblioteca, un comedor, salones de eventos especiales y la oficina de la Luna quién ayuda a su Alfa en asuntos sociales.
Si algo ocurre dentro del territorio lo que se hace es llegar a la sede para comunicar a los hombres importantes de la manada. Allí fueron a parar Cillian, Helen, Donovan y Caroline.
En media hora tanto Alfa Damon como Beta Zack ya se encontraban en la sede y al ver a los jóvenes allí se cuestionaron su presencia.
-¿Qué haces aquí Caroline? ¿Creí que estabas con Helen en el pueblo? ¿Supongo que hay una buena explicación para esto?
-bombardeo con sus preguntas Zack a su hija.
Cillian miró a Helen y ambos a la vez a los chicos, hasta que Donovan se animó a dar una respuesta.
-Perdón Beta Zack, invite a su hija a salir.
Zack interrumpe a Donovan
-¡Ah! ¿Ni siquiera te inmutaste a presentarte a casa y saludar? A caso mi hija es tu juguete para tus hormonas alborotadas por tu desarrollo... -Zack empezó a molestarse y gruñir al pensar en la conducta del futuro Alfa con su hija-
Fue cuando Caroline interrumpió…
- ¡No papá! No es su culpa, fue mía, fui yo quien le pedí que no entrará que me esperara con Helen en la entrada principal. Él lo iba a hacer, pero yo se lo impedí. ¡Por favor, Helen ayúdame!
Helen miró hacia arriba poniendo los ojos blancos, nuevamente se sintió incómoda por el tema del encuentro amoroso.
-Perdón Beta Zack, pero su hija fue la que puso las condiciones para el encuentro. -afirmó Helen.
Alfa Damon solo miraba con asombro y picardía todo lo relacionado a la primera cita de su primogénito.
-Vamos Zack, déjalos tranquilos. Mi hijo recibió la bendición de la Diosa Luna de reconocer en el festival a su compañera. Resulta ser que es tu hija, así que solo salieron a conocerse y ambos llevaron a sus respectivos guardianes. Así que no es para que exageres.
Sin embargo, (dirigiéndose a Donovan) la próxima vez, aunque tu chica te proponga algo como no saludar a sus padres, por favor hijo, sigue los principios que tus padres te han enseñado.
-Ahora vamos al asunto que nos ha traído a la sede central, ¿Qué ocurrió Cillian? -pregunta Damon
- Señor los chicos se encontraron una extraña criatura, cuando llegué a donde se encontraban Donovan y Caroline, su hijo estaba en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo con este ser.
-¿Estaban solos en un punto distinto a ti y Helen? pregunto Zack.
-Si Beta Zack, se nos adelantaron mientras sacábamos las mochilas con los alimentos y refrescos que íbamos a llevar a la cascada. Helen se percató de la partida de los chicos y fue cuando me dispuse a llamar a Donovan para determinar su ubicación.
Caroline intentó interrumpir para que no saliera a relucir tantos detalles, quería obviar su interés de ver el lobo de Donovan, cuando su padre levantó la mano en señal de que se tranquilizará y se quedará en silencio.
-Caroline Mcleod, no tienes que decir nada más. Pusiste a todos en una situación incómoda y no quieres que te delaten. Cillian, por favor, prosiga y no deje que mi pequeña lo manipule con su mirada y súplicas. Esto va también para ti Helen.
-Si señor, una vez que conseguí de Donovan su ubicación, me dispuse a buscarlos. Dejó a Helen en la camioneta porque se había descompensado un poco y prefirió que fuera a buscar a su hija.
Cuando llegó al punto y observó la pelea de ese enorme ser, me transforme para acompañar a Donovan. Su hijo, Alfa Damon dejó mal herido a la criatura que sangraba, al verse mal herido y con dos lobos a su acecho, huyo.
Trate de seguirlo, nunca había visto algo parecido. Pero tanto Donovan como mi persona decidimos proteger a las mujeres. Fue cuando le ofrecí mi lomo a Caroline para salir del área lo más rápido posible y llegar a la camioneta.
El resto es que llegamos aquí para poner al tanto a la manada. De que algo muy extraño está en nuestro territorio, solo era uno, pero pueden ser más y es eso lo que debemos investigar inmediatamente.
Fue cuando Alfa Damon, solicitó un patrullaje especial inmediatamente. Y poner al tanto a todas las manadas del Territorio del Noreste sobre una posible intervención de extrañas criaturas.
-Zack quieres decir algo, te observó pensativo.
-Si me permites Alfa Damon, quiero preguntarle a su hijo algo sobre la pelea.
Damon accedió a su petición.
Donovan se adelantó para responder su duda sobre su reacción en el lugar.
-Supongo que desea saber si estaba con su hija y por qué me puse agresivo y decidí atacar a la criatura. Perdón señor Zack, pero a su hija la respeto desde el primer día que supe que era mía. Sin embargo, me hirvió la sangre al observar que esa criatura fue directamente a ella y se jactaba de olerla.
Donovan miró directamente a Caroline para decir ante los presentes…- Ella es mía y nadie debe osar faltarle el respeto a quién será mi compañera.
-Gracias Donovan, ningún macho de la manada puede cuestionar tu actitud, ni yo, aunque se trate de mi hija, afirmó Beta Zack.
-Con esta explicación y que mi hija haya sido las intenciones principales de esa criatura, es menester que cuidemos a nuestras mujeres. No sabemos exactamente que son, pero se han dado casos de manadas con escasa presencia de hembras y con la intención de aparearse roban mujeres de otras manadas, -recalcó Zack.
Cillian los interrumpe
-Me gustaría si me lo permiten Alfa Damon y Beta Zack, retirarme para organizar los grupos de patrullaje. Ya es tarde y debemos informarle a los hombres que exactamente debemos buscar.
-Llévate a Donovan, interrumpió Damon. Está ansioso, rabioso y extremadamente celoso. Supongo que no debió gustarle que llevarás a su chica en tu lomo.
Las risas empezaron a inundar la sala, mientras Donovan se acercaba a su amada para darle un beso en la mejilla y seguir a Cillian, mientras este seguía riendo.
Helen algo aliviada por la incómoda situación, le solicita a Zack llevarse a Caroline a la casa, probablemente su madre ya debía estar indagando por que no llegaba.
-Gracias Helen, por favor coméntale a mi mujer lo sucedido. Aunque no creo que sea tan benevolente con su hija cuando sepa todo lo que ocurrió hoy. Llévate mi carro y dile que me quedaré en la sede para decidir con el Alfa nuestras próximas acciones.
Helen se disponía a subir al carro, cuando de repente, Donovan llamó a Caroline.
-Por favor señor Donovan, ya fue suficiente.
-Helen, dame cinco minutos con ella, solo cinco. Quiero despedirme como se debe.
- A ver y eso que dijiste adentro no fue una efusiva despedida con beso incluido.
Donovan, por fin ríe y le dice…
-Fue la apertura, necesito el cierre con mi chica.
Cillian interrumpe para que Donovan pueda tener sus cinco minutos a solas con su chica.
-Helen necesito hablar contigo, también tengo que disculparme. Aprovecha tus 10 minutos de gracias muchacho.
Donovan toma a Caroline y se la lleva lejos del carro.
-¡Ey no, Caroline! ¿Qué haces Cillian? (Helen vuelve a respirar profundo y trata de evitar conversar con Cillian).
Fue cuando el hombre la agarró por el brazo.
-Sé que deseas evitarme, que te puse en una posición complicada. Espero que hayas superado lo que viste.
Fue cuando Cillian se acerca más a Helen, y pone su mano sobre su rostro para que lo vea a la cara.
-No sé qué ocurrió, ni que te trajo a nuestra manada siendo una simple humana rodeada de lobos. Pero pude observar que algo te hicieron que te lastimo mucho, te marco y que has venido a esconderte entre nosotros para olvidar quién eras o lo que te hicieron.
Helen quedó eclipsada con la mirada de Cillian, no era la de un amigo, o un conocido, era la de un hombre interesado en una mujer. Era la primera vez después de tantos años que empezaba a moverse su corazoncito, que se sentía bien a lado de un hombre y le dificultaba su respiración.
Aunque estuvo encerrada en la casa de los Mcleod, marcada por la desafortunada noche en que fue ultrajada, las posibilidades de creer en los hombres o volverse enamorar eran prácticamente nulas.
Instalada en un territorio de hombres-lobos, marcados desde su nacimiento para buscar a su pareja destinada y que solo salían con su especie, se sentía segura que ningún hombre se fijaría en ella.
-Cillian es imposible que puedas fijarte en una mujer indígena. No soy de tu especie, no deseo ser la amante de un lobo para saber que es experimentar con los de tu tipo.
-Lo dices por qué debo encontrar mi pareja y aparearme con ella. Ya lo hice Helen, pero la desgracia nos llegó un día y perdí a mi compañera y mi cachorro.
-Helen, volvió a respirar profundo, mientras unas lágrimas se asomaban ante la idea de que Cillian había vivido una experiencia más aterradora que ella.
Cillian pasó sus dedos por sus mejillas para limpiar sus lágrimas. Y contar su historia.
-Hace 8 años mi hijo en su transformación se fue a recorrer el bosque con su madre, mientras patrullaba con mi hermano y el Alfa. Había alerta de cazadores, pero mi esposa se descuidó y recorrió con mi pequeño un área que habíamos indicado como peligrosa para transitar. Había una temporada de cacería de gente rica que se las ingenia para conseguir la cabeza de sus especies favoritas.
Aunque para un lobo, morir con una bala solo las de plata pueden hacernos daños y si van directo al corazón o la cabeza nos puede producir la muerte instantánea, la otra forma sería cortando nuestra cabeza o quemando nuestro cuerpo por horas.
El fuego por un tiempo prolongado evita que podamos cicatrizar rápido, es una muerte larga y dolorosa. Pero la de mi mujer y mi hijo fueron abatidos a varios tiros por varios cazadores, dejándolos inconscientes. Nos toma horas recuperarnos de ese impacto, pero mientras estaban tratando de sanarse, rápidamente le cortaron sus cabezas como trofeo para el desgraciado que pagó tener dentro de su colección la cabeza de lobos.
Al identificar sus cuerpos, olfatee donde podrían estar los cazadores. Me encargue de cada uno de ellos y pude despedazar al infeliz que pagó por sus cabezas... Tome sus cabezas y pude hacer una ceremonia de despedida de mi mujer y mi cachorro, es un dolor insoportable.
Quería morir, mi hermano y Alfa Damon estuvieron pendiente de mí hasta que pudiese superar la crisis.
Cillian de repente cerró sus ojos para evitar llorar y quebrarse de dolor por ese episodio de su vida para continuar:
-Es por eso Helen, ya no hay compañera destinada. Para nosotros solo existe buscar alguien con quién congeniar para estar juntos o quedarnos solos hasta morir.
Tenía tiempo que no me atraía una mujer hasta que te vi en la feria con la pequeña Liz. Quería armarme de valor para invitarte a salir, cuando nos separamos ese día. Lo confieso me gustaste desde el primer momento que te vi. Deje pasar ese momento y fue cuando le pedí guía a la Diosa Luna, si eras la persona indicada te pusiera en mi camino nuevamente.
Para sorpresa, verte el día que Donovan me pidió acompañarlo en su encuentro con Caroline, fue suficiente para creer que tenía que dar un paso adelante.
Volverte a ver encendió el fuego que creía extinto en mi corazón, quería besarte, acariciarte, perderme en ese bosque. Quería pasarla bien y todo se arruinó para nosotros.
Helen rompió a llorar y con una voz entrecortada le dijo:
-No soy digna para ti, ni para ningún hombre. Yo fui vio…(Cillian tapo sus labios con un beso) así evito escuchar lo que iba a decir.
Cillian atrajo su cuerpo, mientras profundizaba su beso, introducía su lengua y mordía sus labios.
Helen no ponía resistencia, mientras su pecho de la emoción se exaltaba y le respondía a sus besos.
Después de ese apasionado besos que se dieron, Cillian se incorpora para decirle:
-Mujer lo que te hayan hecho no cambiará mi sentir por ti, solo quiero que me des la oportunidad. Para mí tampoco es fácil, no puedo reclamarte, no puedo conectarme contigo mentalmente y para colmo debo hacer una ceremonia para hacerte mi mujer y poder tener hijos.
Helen abrazaba fuertemente a Cillian, era la primera vez que tenía cerca el cuerpo de un hombre que la respetaba y aceptaba. Quería grabar los latidos de su corazón y no despegarse de él.
El encanto se rompió cuando unas toses disimuladas interrumpieron la declaración.
¡Ejem, ejem!
-Creo Donovan que llegamos en mal momento.
-Así parece, -Caroline.
Todos ríen para luego despedirse de la manera más cariñosa.
Las cosas parecían por el momento controladas, cuando un peligro latente estaba a punto de estallar en Picos del Norte.