¡Ring, ring, ring!
Suena el teléfono en el chalet de los Mcleod, después de dos días de haber terminado el Festival de la Diosa Luna y la fertilidad.
Helen se apresura a tomar el aparato para después llamar a Caroline para que atendiera.
La chica se dirigió rápidamente al despacho de su padre. Sospechaba que un guapo y adolescente lobo quería hablar con ella.
-¡Hola Donovan! ¿Cómo estás?
-Muy bien preciosa y tú. Me extraña que supieras que soy yo, aún tu loba no está desarrollada -cuestiono Donovan.
-No tengo muchos chicos que se acercan a proclamarse suya y te besan.
¡Grrr!
-Donovan gruñe mientras dice: Y espero que nadie se acerque por su bien, aunque deseo tanto que tu loba aparezca para poder reclamarte. Solo así podré alejar a otros interesados que quieran acercarse, cuando ya eres mía por bendición de la Diosa Luna.
¡Je, je! ¡Bueno! -dice Caroline. Para decirle a Donovan lo siguiente:
-La verdad es que nunca hemos tenido tanta ansiedad por transformarnos, pero mi madre siempre dice que busquemos un lugar alejado para que nuestra loba se exprese y que regresemos a casa transformadas. Al menos que queramos caminar desnuda por el pueblo.
¡Nooo!-grito Donovan
-Mi futura Luna no puede exponerse de esa forma. Te recomiendo tener muda de ropa en algún punto del bosque seguro, eso hacemos en casa. Pero te llamo para salir un rato y dar una vuelta por la ciudad.
-Estas loco Donovan, quieres que todos se enteren que estamos destinados. Me da un poco de vergüenza. Que tal si vamos al bosque me gustaría más ver a tu lobo.
-Déjame pensarlo, aun no controlo mi lado salvaje y cerca de ti no sé qué haría mi lobo -afirmo Donovan.
-Yo puedo llevar a Helen para que esté cerca de nosotros y tú busca algún amigo o asistente de tu padre para que pueda detenerte en todo caso que tu lobo se vuelva intenso. -¡Ji,ji,ji! sonrió la adolescente-.
-Mi bella niña sus deseos son órdenes. Pasaré por ti, saludo a tus padres y nos vamos al bosque.
-Olvídalo, te espero en la entrada tu solo llegas a recogernos. Por el momento que sean nuestros acompañantes que sepan que estamos saliendo, por favor Donovan.
En la casa del Alfa Damon se encontraban en su hora de comida.
Donovan se apresuró a terminar de comer, le pidió a sus padres permiso para hacer una visita al centro del pueblo y visitar unos amigos.
Su madre volvió a sonreír al descubrir que su cachorro estaba progresando en mantener su atención en su futura compañera de vida destinada.
Mientras tanto su padre se percató que estaba muy bien arreglado, perfumado y ansioso por retirarse. Damon observó que su mujer estaba callada y sonriente, así que algo ella sabía que desconocía. De repente un frío recorrió su espalda y recordó la petición a la Diosa Luna.
Carl interrumpe...
-Padres puedo acompañar a mi hermano.
¡Nooo! fue la respuesta al mismo tiempo de sus padres.
-Tu hermano ya está en la madurez, necesita su espacio -recalco el Alfa de la familia.
A lo que Donovan respondió: -gracias padres, me voy con Cillian.
-Me parece bien, afirmó Margot. Cualquier problema Cillian podrá asistirte para que no cometas un error, pero estoy segura que todo irá bien.
Caroline y Helen estaban en las afueras del chalet. Su nana de años estaba algo molesta iba como celestina de la mayor, pero no pudo negarse a sus ruegos al ver lo ilusionada que la chica se encontraba.
La camioneta de Cillian se acerco a las mujeres y Donovan le hizo una señal para que subieran.
Cillian observo a través del retrovisor que la acompañante de la amada de Donovan era Helen, con una amplia sonrisa la saluda y ella a percatarse que se vuelven a encontrar de manera espontánea y risueña le devuelve el saludo con una amplia sonrisa.
Caroline pone una expresión de asombro, nunca había visto a Helen saludar con tanta efusividad y alegría a un hombre.
-Se conocen, dijeron ambos jóvenes.
¡Claro que sí! -exclama Cillian.
-La señorita Helen se encontraba en el pueblo junto a su pequeña hermana mientras yo lo hacía con el hermano menor de Donovan.
Parece que ahora coincidimos con los cachorros mayores de ambas familias.
Helen se ríe ante tal casualidad mientras mira los brillantes y llamativos ojos de Cillian en el retrovisor que la observa y voltea tímidamente a observar el exquisito paisaje del área.
Era muy raro verla reír y estar algo relajada. Sin embargo la formalidad de Cillian le daba algo de tranquilidad.
-¿Señor Cillian a dónde vamos con estos intrépidos adolescentes? -interrumpe de repente Helen.
-Me gustaría que quitaras ese señor y solo digas Cillian, por favor.
A lo que Helen respondió: entonces pido el mismo trato para mí, Cillian.
Cillian miro por el retrovisor a la mujer y le indicó que visitarían una cascada. -El lugar es muy tranquilo y solitario utilizado mucho por los lobos primerizos. Hay puntos estratégicos con ropa, comida y equipo de primeros auxilios -comento Cillian.
-Por si no lo sabes ya Donovan ha completado su desarrollo y a veces vamos a este punto para que pueda transformarse y acoplarse con su Lobo. Cuando nuestro Lobo aparece debemos aprender a adaptarnos, conocernos y controlarlo.
La hermosa señorita que está a tu lado quiere ver su lobo.
-¡Queee! En serio Caroline, sabes lo arriesgado que eso puede ser. Y más si ambos se sienten atraídos.
Sin embargo la chica hizo caso omiso a los reclamos de Helen mientras seguía contemplando la naturaleza. Mientras Donovan se mantenía con los ojos cerrados y respirando profundamente, era una de las tantas técnicas que se le enseñan a los jóvenes que están en su etapa inicial de transformación.
¡Ja,ja,ja! Sonríe Cillian ante la reacción de Helen.
-Tranquila mujer, por eso viajo con ustedes para que Donovan no se vuelva loco por tener cerca a su compañera destinada. Aunque ambos son jóvenes y para los humanos serían niños en desarrollo, para un licántropo están entrando a la madurez. Pero está jovencita aún no tiene su Loba y el Lobo de Donovan querrá marcarla, olerla y hacer cosas que prefiero no seguir contando.
Helen estaba aterrada, no era una salida cualquiera. Estaba con una pareja destinada que tenían una cita, pero su pequeña que veía como una niña, en ese mundo estaba entrando en la mayoría. Su cerebro estaba en shock con todo lo que Cillian le comentaba sin vergüenza sobre como ellos maduraban.
Mientras tanto en el hogar de los Risk.
Carl algo frustrado invita al intrépido de su hermanito a patrullar. Los chicos Risk estaban siendo entrenado desde pequeños a ser protectores de su manada. No importaba quién sería el Alfa, los tres tenían que aprender a conocer y defender su territorio. Si había una manada que conocía Territorios del Noroeste eran los de Picos del Norte.
Los esposos aprovecharon la ausencia de sus hijos, quedando solos en casa para disfrutar un momento de intimidad que tenían meses no tenían. Donovan inmediatamente invito a su mujer al cuarto.
-Tenía tiempo que no estábamos solos mi amada Luna, ansiaba mucho tener un momento íntimo contigo.
-Ya se acabo todo el tema del festival Damon, y creo que tu primogénito ha encontrado a su futura Luna. Algo que me tiene muy feliz, es la chica ideal para él.
Mientras Margot conversaba Damon empezó a calentarse y acariciar a su hermosa Luna. A despojarla de su vestido, soltar su sujetador, mientras besaba su cuello, mientras le preguntaba sobre el tema.
-¡Mmmm! que rico huele mi mujer, pero decías que estaba interesado en una chica, pudiste verla.
-Si algo me encanta son tus besos, tus mordiscos en mi cuello, sigue por favor mi amado Alfa, tu Luna te necesita. ¡Mmmm! ¡Sigue Damon! Margot reacciona para contarle que la chica de su primogénito es Caroline Mcleod que cuando todos estaban contemplando los fuegos artificiales, observo como su hizo estaba concentrado en ella y la olía.
-Mi amor, recorde cuando me reclamastes. Esa mirada fija y profunda, tu nariz recorriendo mi cuello y esa estremecedora frase que todas escuchamos de nuestro compañero.
Donovan se le adelanto para decir: ¡Mía!... Ambos ríen, mientras Damon sigue acariciando a su esposa para decir:
-¡En serio! Es la mejor noticia que me haz dado, entonces la petición funciono, pero dejemos a un lado nuestro cachorro. Quiero poner mi atención en esta hermosa Luna y disfrutar de hacerla mía.
Damon le quitó toda la ropa interior a su mujer, la levantó para colocarla en la cama, mientras seguía besándola. Deslizo su mano a la parte alta de su parte íntima, frotaba suavemente su monte venus, una y otra vez. Cuando sintió que su mujer estaba lo suficientemente excitada decide bajar hasta su parte húmeda.
Decide olerla un par de segundos y luego procede a lamer su m*****o. Su lengua recorría sus labios superiores, inferiores, llegando a la cima de placer de toda mujer.
¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Que rico Damon! -exclamaba una excitada Margot.
La mujer se estremecía de placer, su cuerpo sudaba mientras arqueaba su espalda cuando su marido profundizaba en su felación.
-Quiero que te vengas Margot, vamos mujer dame ese gemido de placer por comerme tu coño. ¡Dámelo!
Las piernas de Margot empezaron a temblar mientras su marido seguía profundizando en su m*****o, estaba a punto de llegar al clímax, fue cuando no pudo más y grito, retorciéndose de placer.
Damon beso delicadamente el m*****o femenino de su mujer para subir a besos por su vientre, cuello y terminar besando a su mujer en la boca. Margot lo besó ardientemente, lamiendo los labios de su marido que conservaba el sabor de su parte. De repente sintió la dureza del m*****o de Damon.
-¡Cógeme Damon! -fueron las palabras de Margot. -Te necesito dentro de mí y sentir esa polla dura y grande.
Damon le dijo que se preparara que hoy sería suya por un largo periodo de tiempo.
Su firme y dura polla entró en la v****a de su mujer, mientras bombeaba una y otra vez. Margot gritaba de placer ante tal cogida de su hombre, cambiaron a varias posiciones y cuando creía que su macho se venía decide penetrarla por atrás.
-Hoy es sexo por todas partes mi amada, -le dice Damon.
Si hay algo que las Mujeres Lobas deben aprender es a complacer a sus machos en todas sus fantasías sexuales. Y son muy resistentes a tener sexo por ambas partes, incluyendo la boca.
La vida s****l de las manadas del Territorio del Noroeste no es tan conservadora. Muchos viven una vida s****l plena antes de encontrar su compañero destinado. La época de apareamiento es una fuerza que los induce a tener sexo sin parar tanto a los que están libres como los que tienen su pareja.
Aunque lo ideal sería con tu compañero destinado, pero sino es así se puede disfrutar del placer de tener sexo con la hembra o macho que accede a intimar.
-Llegamos... -indicó Cillian.
-¿Dónde está la cascada? -pensé que llegaríamos justo cerca de ella -dijo Helen-.
Los chicos se ríen mientras bajan, seguido de una entusiasta Caroline por ser su primera cita formal con un chico.
-Helen solo llegamos a la caseta para dejar el carro. Ahora nos toca hacer un recorrido de media hora hasta estar cerca del lugar.
Aquí está la mochila que contiene la merienda por si nos da fatiga, en está otra hay frazadas y linternas por si nos da la noche por aquí.
Mientras Helen y Cillian estaban concentrados en las mochilas y poniéndose de acuerdo hasta donde llegar, el tiempo de salir, nada de quedarse perdidos por allí; los chicos habían desaparecido de su vista.
Donovan y Caroline se habían alejado silenciosamente mientras reían porque los supuestos guardianes estaban más preocupados por la logística.
-Necesitaba volver a tenerte cerca y besar le dice Donovan a su pequeña amada.
Donovan beso a su joven e inexperta chica con ternura y procurando no exaltarse. Caroline acariciaba tímidamente a su enamorado, mientras él le decía que solo tocará su rostro y evitara tocarlo en otras partes del cuerpo.
-¿Es peligroso que quiera tocarte? -pregunto Caroline.
-Por supuesto, mi lobo quiere marcarte, es increíble el impulso que siento por hacer una serie de cosas que mejor no hablemos de eso.
Mientras Caroline escucha a su amado, acariciaba su rostro, pidiéndole que se transformara en ese instante.
Helen observa a su alrededor y percibe que Donovan y Caroline no se encuentran.
-Rayos Cillian, los chicos se nos adelantaron. Me preocupa Caroline es una chica curiosa y está muy exaltada al saber que Donovan es su compañero de vida.
-Tranquila mujer, déjame preguntarle a Donovan que tanto se adelantaron. Es cuando Cillian se transforma frente a Helen en un enorme lobo gris y empieza a emitir un aullido en particular. ¡Auuu! ¡Auuu! ¡Auuu!...
No escuchan nada de vuelta hasta pasado los 15 minutos cuando otro aullido responde al llamado de Cillian.
Cillian se transforma nuevamente mientras observa la mirada atónita de Helen quien rápidamente se tapa los ojos para no ver el cuerpo desnudo de Cillian.
-Perdona Helen, en este caso tenemos que convertirnos. Por suerte no hemos avanzado y tengo mi muda de ropa.
Esta es la realidad de los hombres y mujeres -lobos, la transformación hace que la ropa se destruya y si no tenemos alguna muda disponible, entonces toca regresar a nuestra guarida como lobos.
Helen queda inmóvil y con los ojos tapados sin decir nada. La mujer estaba petrificada sin hablar, con los ojos tapados y en una posición encorvada. Cillian se le acerca al ver que ella no reacciona, la toca y ella se exalta. Al voltearse en la dirección que se encontraba Cillian, él observa que ella estaba rígida y con los ojos a punto de llorar.
-Helen tranquila, soy Cillian, soy un hombre lobo. No pensé que la desnudez pudiese generar este tipo de reacción, perdóname. Respira profundamente, necesitamos movernos a donde están Donovan y Caroline.
Vamos mujer, reacciona.
Helen por un momento quedó atrapada en su recuerdo, no escuchaba a Cillian empezó a sudar, temblar y respirar con complicación. Había entrado en un ataque de ansiedad.
-Cillian podrías buscarlos mientras me quedo dentro de la camioneta un rato. Confío en que podrás cuidar a mi niña.
-Vamos a la camioneta, ponte esta manta y respira profundamente. Traje un termo con té de manzanilla, toma un poco te ayudará a relajarte.
-Gracias Cillian, ya me pasará dentro de un par de minutos.
-Te acompañaría, pero Donovan se transformó y aún no controla su lobo así que puede volverse algo intenso con su amada.
Caroline no dejaba de admirar el lobo de Donovan lo acariciaba una y otra vez. Él movía su cabeza de un lado a otro tratando de advertirle que no lo tocará.
-Eres hermoso Donovan, que lobo tan bello, tu pelaje es tan suave, brillante. Supongo que crecerás aún más y cuando seamos adultos a través de la telepatía nos podremos comunicar.
¡Grrr, grrr!
De repente Donovan empezó a gruñir rodeando en círculo a Caroline, había presentido una extraña figura que los estaba observando.
-¿Qué ocurre Donovan? pregunto Caroline.
Inmediatamente la chica trató de moverse en dirección hacia donde gruñía Donovan, pero él se lo impedía.
Había algo allí presente que los observaba fue cuando una enorme criatura con un aspecto parecido a un lobo, algo deforme y con un pelaje desigual les apareció.
¡Que es eso! ¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhh! Los fuertes gritos de Caroline se expandió por todo el bosque, mientras llamaba a Cillian y Helen desesperadamente.
El enorme animal trató de llegar a Caroline, pero Donovan se interpuso y saltó para morder el cuello de ese ser. Los lobos jóvenes son bastantes rápidos, impulsivos y sobreprotectores de su pareja hasta el punto de matar a cualquiera que intente acercársele. Así que Donovan no estaba interesado en ahuyentarlo.
La criatura se repuso inmediatamente y fue cuando se abalanzó ante su objetivo principal… -Caroline.
Inmediatamente la chica empezó a correr, mientras Donovan decide caer encima del extraño animal e inicia una feroz batalla entre ambos. Es cuando otro Lobo aparece en apoyo a Donovan, ahora son dos contra esa extraña criatura que al verse rodeado por ambos animales y sangrando por las heridas que le propinó Donovan en un inicio, decide huir.
Cillian no desea dejarlo libre, le parece una especie desconocida en su territorio, pero los ladridos de Donovan lo hacen recapacitar.
Además Helen se encuentra sola en la camioneta y es una presa fácil para esta criatura, pensó Cillian.
El enorme lobo en que se convirtió Cillian podría fácilmente llevar en su lomo a Caroline, ella sin pensarlo dos veces se subió arriba de él y fue cuando los tres corrieron desesperadamente a la camioneta.
Caroline estaba llorando y preocupada por Helen de pensar que fuera atacada por ese animal, ella no era una loba sería una presa fácil.
-¡Helen, Helen! -gritaba la chica al llegar.
-¿Qué pasó? __ Respondió Helen mientras estaba sentada en una roca admirando la naturaleza, tranquila.
-¿Por qué estás toda sucia Caroline? No me digas que el lobo de Donovan se quiso propasar contigo, te lo dije no es momento para este encuentro.
Helen se quedó perpleja al observar nuevamente a Cillian convertido en lobo y a Donovan. Sabía que tenían que transformarse y quedarían desnudo. Es cuando ella le pidió a Caroline alejarse para que ellos pudiesen transformarse y vestirse.
-Alto Helen, venimos huyendo de una criatura horrible. Por eso ambos están convertidos en lobos y Donovan fue quien me salvó de ser atacada por esa extraña y horrenda criatura.
Helen volvió a la camioneta y sacó de su maletín un revólver y luego se dirigió a donde estaban los Lobos.
-Cillian, Donovan voy a alejarme con Caroline de la camioneta mientras ustedes se transforman y se puedan vestir.
Los gruñidos de Cillian fueron suficientes para comprender que había aceptado lo que Helen propuso.
Las chicas se alejaron a una distancia prudencial dándole la espalda a los chicos para no verlos desnudos.
-Quedémonos aquí y no voltees a donde están ellos...indicó Helen.
Caroline entendió que los hombres tenían que transformarse y quedarían desnudos. Aunque es algo que ella en el futuro tendrá que manejar, prefirió mantenerse tranquila.
Un extraño ruido se escuchaba en ese sitio, no se parecía a el aullido de un lobo, era un sonido grave, burdo parecido a la queja de alguien mal herido.
Los hombres se transformaron y fue cuando Cillian llamó a Helen para que subieran a la camioneta y trasladarse a la sede central de Picos del Norte, había que poner una alarma a todas las manadas.
-Eso no parecía un lobo, aunque tuviese algunas características, sepa que tipo de criatura está rondando en nuestros bosques. -Afirmó Cillian.
¿Qué te ocurre Donovan? Desde que salimos de allí has estado con una actitud molesta y sin hablar. ¿Por qué lo atacaste? -fueron las interrogantes de Cillian al mayor de los Risk.
-Caroline es una cachorra a penas, ni siquiera yo me atrevería a faltarle. Sin embargo esa criatura fijó su mirada en ella, cerró sus ojos y empezó a oler en la dirección en la que se encontraba.
Y para colmo tenías que llevarla en tu lomo y no yo. ¡Que rabia! ¡Ahhhh! mi chica es llevada por otro macho.
Cillian entendió al joven, pero fue cuando le dijo:
-Si están destinados, eso nadie lo puede cambiar. Los celos y coraje de llevar a tu chica pasarán, pero tener su cuerpo cerca en tu forma licántropo te atormentará por días. Disfruta de su olor, hasta que ella pueda desarrollarse.
Un silencio ininterrumpido invadió la camioneta, mientras trataban de llegar a la sede central.