El Gran Salón de la manada Picos del Norte deslumbraba con una exquisita decoración orquestada por su Luna Margot Risk, un bufete con abundante carne y platillos que representaban a las 7 manadas del Territorios del Noroeste eran la delicia de sus comensales.
Mientras que aquellas familias presentaban a sus descendientes en edad de ser bendecidos por la Diosa Luna para unir sus vidas y los que tienen edad para ser presentados ante el Consejo de Originarios por contar con la edad para desarrollar completamente su naturaleza licántropo.
Las miradas se detienen ante el asombro de la llegada de los Mcleod. Muchos voltean para observar al Beta de la manada y su hermosa esposa.
El ¡run, run! de la sala era al ver a sus dos hermosas hijas parecían unas ninfas por su elegancia y belleza pero un físico torneado y esbelto.
Si hay una manada con las mujeres más hermosas, con una figura alta, torneada y esbelta, pero sobre todo con un aura de misterio y encanto son las Seren.
¡Sí!.. Son físicamente hermosas, pero a la vez ocultan su fuerte carácter mezclado con un espíritu guerrero. No van a dudar en tomar las armas y junto a su compañero hacerle frente a cualquier enemigo. Sin menospreciar que son amantes de utilizar pócimas, practicar rituales y magia.
Zack conecta mentalmente con su Alfa como símbolo de respeto y anunciando su presencia en la gala como se lo había prometido.
Damon interrumpe su conversación al sentir a Zack, sonríe a sus invitados y se despide amablemente de ellos. Busca con la mirada a su mujer e hijos al no verlos se comunica telepáticamente con ellos para que se acerquen a la gran mesa de los ancianos.
Zack y Laura llegan a la mesa principal para presentar sus respetos.
-Feliz noches ancianos Originarios, soy Zack Mcleod, de la manada Picos del Norte y Beta de nuestro Alfa Damon. Estoy junto a mi amada esposa Laura y mis dos cachorras Caroline y Marie.
La anciana Beth pide la palabra una vez terminada la presentación
-Saludos Zack, gracias por llegar a tiempo a la ceremonia y traer tus hermosas hijas, es evidente que son unas cachorras despampanantes como su madre.
Pero antes que se retiren a departir con los presentes, el consejo quiere presentar sus condolencias a Laura y elevar nuestro canto y plegaria por el alma de su madre.
Querida Laura -continuó la anciana- sé que este evento no debe ser de tu agrado después de pasar por la separación de tu progenitora, pero queremos agradecerte por el esfuerzo y acompañar a tu compañero e hijas. Recibe de nosotros este gesto de confort.
De repente todos los ancianos se levantaron de sus sillas para emitir un sonido muy parecido al sonar un diyeridú (instrumento de viento tradicional de los pueblos aborígenes australianos). El salón se llenó con ese sonido solemne mientras un tambor nativo marcaba el ritmo. Una especie de caldero mediano con fuego fue colocado en la esquina de la mesa principal y la anciana Beth se trasladó ante el mismo.
La anciana elevo su mano para que todo tipo de sonido se detuviera y procedió a leer el pergamino. En el mismo se procedió a nombrar el nombre completo, la tribu y la descendencia de la madre de Laura para luego introducirlo al caldero.
Una vez consumido el pergamino por el fuego un delicado humo empezó a subir y fue cuando Beth dijo: "a mi querida amiga, hermana y confidente nuestro saludo y gratitud".
Sellado está tu libro de la vida en la tierra, concluyo la anciana Beth.
Una vez finalizada la ceremonia de despedida de la madre de Laura, se procedió a la presentación de las cachorras Mcleod.
Laura con lágrimas en los ojos se repuso de la emotiva ceremonia y agradeció haciendo un gesto de reverencia. Para colocar su mano sobre la espalda de Caroline como señal de que debe iniciar su presentación.
-Buenas noches ancianos del Consejo de Originarios, soy Caroline Mcleod tengo 13 años y quiero agradecer el gesto tan amable con mi querida abuela. Perdonen nuestro atraso, nuestros padres hicieron todo lo que pudieron para que mi hermana y yo estemos aquí y honrar nuestras tradiciones.
Después de su uso de la palabra siguió Marie con un saludo bastante parecido y también pidiendo perdón por haberse ausentado tanto tiempo del festival.
Las chicas eran un encanto, bien educadas, hermosas y esbeltas.
La mayor Caroline a sus 13 años parecía una muñeca con su largo cabello anaranjado que casi le llegaba a su cintura con suaves ondas, sus ojos grandes, azules y expresivos, una piel blanca con una que otras pecas, labios carnosos y una tierna sonrisa, la verdad parece un hada.
Marie tiene 12 años y no se quedaba atrás, su cabello también de un color naranja más oscuro, pero hasta los hombros y con una mirada más fuerte, es más conservadora que la mayor ya que mostró una tímida sonrisa para volver a estar seria.
Una vez presentadas las chicas los ancianos aprobaron su presentación y quedaron complacidos que llegarán al festival, los recién llegados fueron invitados a departir con el resto de los presentes en el gran salón.
Zack y Laura se dirigieron a su Alfa y Luna para presentar sus respetos. Damon abrazo a su Beta con tal entusiasmo por animar el evento con su llegada. Ya que según las tradiciones del territorio es a medianoche que ocurre un incremento de la radiación de la Luna cubriendo el territorio. Es cuando la bendición de la Diosa Luna es dirigida a los presentes en la ceremonia de apareamiento y fertilidad.
-Amigo regresaste a tiempo, me alegra mucho. Están hermosas tus hijas, espero que nuestra petición se cumpla. -Son las efusivas palabras con que el Alfa recibe a su beta.
-Alfa Damon tengo una gran fe puesta en que la unión de nuestros hijos es un hecho. Fue algo complicado salir de Bosque Antiguo escuche sobre ciertos ataques extraños a rebaños y animales de cría, pero nada significativo. Aunque pensé en el mensaje de esa vez.
Damon aparta a su Beta de los familiares para ponerlo rápidamente al tanto de los últimos acontecimientos.
-Yo también Zack, estuve reunido días atrás con el anciano Robert.
-¿El que fue nuestro profesor de historia y el guardián de la biblioteca del clan?-pregunto Zack.
-El mismo. Solo él puede tener una idea sobre la existencia de esa especie de lobos. Lo extraño es que me indicó que ellos llevan millones de años desaparecidos y que nunca se mezclaban con otras especies.
Pero me indicó que no descartemos esa advertencia, así que conoces al viejo se puso en camino a investigar por todo los territorios de Canadá que tenga presencia de lobos o hayan escuchado del resurgimiento de una especia extinta.
-¿A quién le asignaste para que lo protegiera? Pregunto Zack.
-A Crispían, dejando a su hermano Cillian a cargo. Por cierto se encuentra con Seth por la feria.
Mientras el Alfa con su Beta seguían poniéndose al día, tomando un par de whisky y algunos aperitivos del banquete.
Margot se acerca a Laura y las chicas para invitarlas a sentarse en una mesa junto a Donovan y Carl.
-Laura nuevamente te agradezco tu presencia a pesar de los tiempos tristes que debes encontrarte.
-Luna estoy bien, pude llegar a tiempo a ver a mi madre y despedirme. Fue una ceremonia muy linda y como ella quería. Pero tanto Zack como yo estábamos conscientes que las niñas debían estar presentes en el festival. Muy pronto van a entrar a su pleno desarrollo licántropo.
-Nuestro Donovan ya tuvo su primera transformación y sus poderes se han incrementado. Tal vez su compañera esté aquí y la pueda percibir antes de llegar a la madurez y tenga la certeza a quién reclamar en su madurez, dijo Margot.
Una vez que llegaron a la mesa para poder degustar del bufete, Donovan le pregunta a las chicas si quieren comer algo para buscarle un plato con varias de las delicias del banquete.
Caroline le agradeció el gesto y acento que tenía hambre y si no era mucho para él que también le trajera al resto de las mujeres.
Carl se apresuró a indicar que ambos serían sus edecanes de la noche.
Los jóvenes fueron a buscar una variedad de platos de comidas, mientras las hermanas empezaron a conversar.
-¿Qué lindo quedó el gran salón? -comento Caroline-.
-¿Creo que es una gran responsabilidad ser la Luna?... Debes atender este tipo de cosas, hablar con los invitados, estar siempre sonriente y amable fueron los comentarios de Marie.
-Sus hijos son muy guapos y atentos. Que pena que dependamos de nuestra fuerza interior y las dadivas de la Diosa Luna para acoplarnos a nuestro compañero de vida. Fue la observación de Laura al ver los interesante que les pareció los hijos de su Luna.
A lo que Margot respondió: Bueno solo es cuestión de esperar a ver si alguno de ellos se sienten atraídos fuertemente. Siempre le he pedido a la Diosa Luna que mis hijos tengan excelente compañeras de vida. Viendo a tus hermosas hijas y teniendo claro la naturaleza especial de tu manada querida Laura, estaré sumamente complacida que al menos una forme parte de mi hogar.
¡Ja,ja,ja! Ambas mujeres ríen mientras beben unos cocteles y esperan sus platos de comida.
Mientras tanto las chicas estaban en su cotilleo del evento y reconociendo a sus amigas, compañeros de clases.
Caroline le susurra algo a Marie sobre Carl, debido a la reacción de ella de pocos amigo hacia el chico.
-Ya conozco a Carl, estamos en el mismo colegio y salón, Caroline. No es una novedad su muy divertida y coqueta forma de ser. Es un insoportable, no quisiera estar unida a alguien como él. En el colegio las chicas se fijan mucho en Donovan, es callado, algo tímido, fuerte y caballeroso.
-¡Es cierto, afirmo Caroline! Siempre me he fijado en él, que pena que no estemos en el mismo grado. Siempre está rodeado de chicas, pero parece algo evasivo con sus admiradoras.
-Solo fíjate como lo miran todas las chicas, recalco Marie. Además está llamado a ser el próximo Alfa de nuestra manada, es un gran compromiso que debe desde ya afrontar y si encima conoce a su futura Luna está noche cualquiera de nosotras podemos ser la que asuma ese cargo, hermanita.
¡Ji,ji,ji! Ríen las hermanas al saber que cualquiera con la edad para estar en esa ceremonia puede ser la Luna de Donovan.
Llegaba la medianoche, entre copas y copas las distintas familias se divertían, empezaron a colocar buena música para que los jóvenes interactúen entre ellos.
Las Mcleod fueron invitadas por varios jóvenes a bailar, las chicas no se negaban a congeniar con varios chicos, algo que a su padre no le gustaba mucho. Solo quería que fueran exclusiva para los hermanos Risk.
En medio de tanto jolgorio, Caroline se aparta para buscar algo de tomar estaba acalorada de tanto salto y baile.
Fue cuando Donovan se le acercó:
-Caroline podrías concederme la siguiente pieza musical.
Caroline pone una cara de asombro ante tal solicitud de Donovan, quién casi no ha querido bailar con varias de las jóvenes de las fiestas. Se ha limitado a observar y beber.
-Por supuesto, será un honor ser guiada por el mayor de los Risk.
-Te estas burlando de mí, -le comenta Donovan.
-¡Vamos Donovan! Has estado apartado y solo conversando con los adultos cuando varias chicas del salón quieren bailar contigo.
Donovan se acerca más a Caroline y le susurra al oído:
-Solo he tenido ojos para ti. Independientemente de lo que el destino tenga, la única chica que mueve mi ser eres tú.
Caroline quedó muda ante la repentina declaración de Donovan.
Tocan la siguiente pieza musical, era una balada. Lo que hizo a Caroline pensar si estar tan cerca de este chico sería lo ideal. Pero Donovan la tomó por la mano y la llevó al centro para bailar.
No fue indiferente ver que Caroline y Donovan estaban bailando, el adolescente se había resistido a hacerlo. Mientras ambos jóvenes se acoplaban en su baile, llegó la medianoche.
De repente los fuegos artificiales cubrieron varios puntos de la ciudad.
Los meseros empezaron a repartir copas de champán para celebrar un año más del Festival.
La atmósfera empezó a verse más iluminada de lo habitual, cuando de repente Donovan echó su cabeza hacia atrás sintiendo una fuerza interior despertando por completo a su lobo, respiraba profundamente mientras sus ojos se intensificaban cambiando de color.
El salón fue quedándose vació para salir al área libre y observar los fuegos artificiales y sentir esa confortadora atmósfera que muchos perciben cuando la Luna Llena brilla intensamente, es tan especial que muchos lo atribuyen al momento en que la Diosa Luna cubre el territorio con su exquisita radiación.
Mientras todos estaban distraídos observando los fuegos, el joven tomó por la cintura a su acompañante y colocó su nariz en el cuello de Caroline. Inhalo profundamente su esencia y le susurro al oído:
-Mía, eres mía. Después se deslizó para darle un sutil beso en sus labios evitando que fuera percibido por los invitados.
Caroline sonrojaba, no podía creer lo que estaba ocurriendo. Empezó a respirar entrecortado mientras miraba fijamente a Donovan, sus ojos cambiaban de color y generaban un brillo especial.
-Caroline Mcleod, aún no estás desarrollada a plenitud, pero sin dudas eres mi compañera. Siento tu olor en lo más profundo de mi ser y no puedo evitar sentirme atraído por tí. Mi lobo está inquieto y hierve de pasión al reconocer a su compañera.
Por un momento Margot dejó de estar atenta a los fuegos y bailes en honor a la Diosa Luna, cuando de repente observa que su hijo mayor se encontraba en la sala de baile sujetando a la mayor de los Mcleod.
Su rostro se iluminó y una sonrisa apareció al ver que su hijo había recibido la dádiva de la Diosa Luna de unirse a una mujer de la manada Seren. En el fondo quería que alguna de ellas estuviera con uno de sus cachorros, pero que fuera el mayor indica que es la próxima Luna y la manada estará más que protegida y bendecida.
Los jóvenes se soltaron para salir al patio y unirse al resto de los invitados, observando los fuegos artificiales. Caroline algo desconcertada y entusiasmada se unió a su madre y hermana, sentía la mirada fija y devoradora de su compañero aunque ella aún no estaba completamente desarrollada.
Al parecer la Diosa Luna si acepto que hubiese una unión entre los Risk y los Mcleod.