Caroline se había mentalizado para compartirle su paradero a Donovan, al menos sus lobos estaban conectados. Ella repasó con su loba cada punto que pudo ver, olores característicos del área y personas que en ese corto tiempo retuvo en su mente, incluso el aspecto de su cabaña era información que Caroline le proporcionaba a su loba. Lucas entró con el brebaje que habitualmente debía ingerir para quedarse sedada. Decidió alimentarse bien y cuando todo parecía normal se fue a tomar un baño caliente, mientras se lavaba, cayó en cuenta que nunca se ha quitado aquella cinta de un material especial que su madre colocó en su tobillo izquierdo. Salió de la bañera, se puso una bata y lo observó detenidamente. Su madre siempre les había pedido que jamás se los quitarán, eran sus amuletos de protecc

