Laura gritaba para que los pocos miembros de la compañía de seguridad que quedaron con ella se mantuvieran en guardia. Solo 4 hombres a los cuales aún le pagaba Lucas estaban junto a ellos. Dos de los guardias que escoltaban cerca se presentaron para saber cuáles eran las indicaciones de la señora Laura. Laura, algo agitada, con problemas de respiración y sudorosa le pidió a Lucas que la ayudará a levantarse y que fuera su apoyo para hablar con los hombres de seguridad. Tanto Lucas como Lauren hicieron todo lo posible para ponerla presentable y guiarla hasta la sala del chalet donde esperaban los caballeros. -Hola señores, perdonen que haya demorado tanto en estos bosques -Laura hablando- pero mi cuerpo está débil y no he podido recuperarme tan rápido como quisiera. Vamos al grano, es

