Creo que una de las cosas que muchas personas pasan por alto son las emociones que sienten, somos capaces de sentir tantas cosas en cuestión de segundos, pero también de acallarlas, hay personas que solo necesitan un par de respiraciones y saben perfectamente cómo fingir que nada ha sucedido.
Es un poder único, un poder que, sin duda alguna, podría modificar la realidad de cualquier persona.
Así que, dudosamente, pensé en el pasado.
Y pensé en modificar cada uno de los recuerdos que tenía de él, de poder hacerlo, no habría un modo que… Al recordarlo, lo que sintiera, fuera dolor, no lo sería.
No sentiría nada.
JACK
No podía creer lo que me habría enterado, podía escuchar las mismas palabras por mi cabeza una y otra vez y en realidad, con cada uno de los segundos que pasaban, sentirme más abrumado, agobiado.
Algo que siempre habría tenido, era un cariño enorme hacía la familia de Shawn, es decir, habría crecido con sus padres—quienes me adoraban—la forma en la que en esa casa me habrían recibido, me parecía hermosa.
En cada lugar al que iba, las personas me querían, no podía creer cuando Blake me contó que sus padres le habrían prohibido verme, cuando aquí, ellos me adoraban también, al inicio, sus padres me habían pedido con mucha suplica que hiciera lo que se encontrará en mis manos para que Blake se quedará, sin embargo, les dije lo que pensaba.
“Son sus sueños, no seré yo quien le diga que no son buenos”.
Menos cuando sus sueños me parecían increíbles, el talento que ella portaba, era demasiado, ¿Cómo alguien podría decirle que se habría equivocado? Cuando todo lo que hacía en realidad era bastante bueno.
Alana se adentró, pensé en que habrían vuelto unos días antes—seguro por cosas de trabajo—le quería agradecer por la ayuda que me brindo con Blake, de verdad no era que no la quisiera o que en mi cabeza pasará el hecho de que no quería que ella fuera mi novia, o cualquier cosa parecida.
Fueron las dudas, ¿Podría ser que Shawn estuviera siempre detrás de mí? Con cada una de las chicas que me gustaban, habría sucedido con Blake, con Nicole, con Serena, con cada una de ellas, terminaba por decir que eran el amor de su vida.
¿Alguien podría tener tantos “amores de su vida”? Me parecía irreal.
Aunque con el paso del tiempo habría aprendido a no juzgarlo, no podría negar que él era extraño.
—¿Cómo te fue con Blake? ¿Tuvieron sexo? —, preguntó pícara sentándose en el sofá blanco, rodé los ojos—. Tomaré eso cómo un no.
—No te contaré mi vida s****l, Alana—, Le dije con cansancio—. Te agradezco que me ayudarás a arreglar las cosas con ella, pero no te contaré ese tipo de cosas. Eres rara.
—No es por eso. Creí que, de hecho, cuando llegara ella no estaría en casa—, Se mofó—. ¿Por qué no durmió aquí?
—Supongo que, porque tiene una casa, ¿No te parece? —, Le dije con ironía.
Estaba molesto, no con ella, claramente. Pero por alguna razón en lo único que podía pensar era en lo que Jona me habría contado, quería encontrar una solución pronto ante lo que me habría dicho, pero, ¿Cuál? No tenía nada en mente.
—¿Qué piensas? —, preguntó Alana, apenas le miré negué—. Estás demasiado… A la defensiva, ¿Ha sucedido algo?
Le miré, noté que en realidad parecía que la confusión estaba de manera irreal en su cuerpo, ¿Ella lo sabría? Habría pasado los últimos días en el pueblo y ahí las noticias van que vuelan, claro que existía la posibilidad de que se hubiera enterado, ¿No es así?
—¿Sabías que Blake le dio a Shawn una cantidad alta de dinero con la esperanza de salvar el establo? —, Pregunté a lo que ella asintió. Mordí el interior de mi mejilla, pensando—. ¿Sabías que existe aún la posibilidad de que ellos lo pierdan?
Su rostro se convirtió en duda, repaso mis palabras, se enderezó para inclinarse hacía adelante, esperando que continuará la conversación.
—Tienen una orden de embargo, no han podido pagar lo atrasado—, Seguí—, Tienen unos días para pagar, o lo perderán.
—¿Necesitaban más dinero? —, Sus cejas se fruncieron un poco más—, De ser así…
—No es eso, Alana.
—¿Entonces? —, preguntó con confusión—. Se que Blake les dio el cheque, y se que lo cobró.
—¿Cómo sabes que lo cobró? —, le pregunté con las cejas fruncidas y la molestia creciendo un poco más dentro de mí cuerpo.
Quizá dentro de mí vivía la esperanza que los recuerdos que tenía de quien se decía ser mi amigo, no fueran siendo más asquerosos, cómo aquellas aguas que pasaban de ser cristalinas a llenarse de moho.
—Porque lo vi cerca del banco, me dijo que era necesario cobrarlo antes de cierta hora, puesto que sí no, no podría enviarlo a lo de la hipoteca.
Le habría mentido, cómo a todos nosotros, supongo que habría podido encontrar perfectamente el modo en el cuál actuar durante los últimos días y no podía negar que todo ello me hacía sentir el ruido aún más fuerte dentro de mí cabeza, sintiendo cómo… Las cosas se hacían más espesas.
—Hijo de puta.
—¿Qué sucede Jackson? —, preguntó Alana—. Se que él es…
—Su hijo no les ayudo—, Resoplé con tono borde—. Creí que lo haría y que todo sería un poco… Una pelea absurda, ¿Sabes? Cosas que pasan, pero al final desaparecen.
Sabía que habrían peleado por cosas banales, pero… ¿Al punto de dejar que perdieran por todo lo que habrían luchado? Eso en realidad me parecía cruel, bastante cruel.
¿Cómo tu propia familia dejaría que lo perdieras todo? ¡Vamos! ¡Eran sus padres! ¿Cómo dejarías a tus padres en la mitad de la tormenta, en un arroyo? ¿Sólo por salvarte a ti? No lo entendía.
No podía entender que la misma persona que habría jurado que era un hijo perfecto, un amigo ejemplar, la persona perfecta, con el paso de los días en realidad comenzará a ser un hijo de puta del cual sinceramente ya no quería saber absolutamente nada al respecto.
Después de lo que me habría dicho Jona, no podía negar que me sentía bastante decepcionado, por todo. Es decir, su madre habría hecho todo por hacer a su hijo feliz… Y una de las únicas razones por las cuales su madre habría luchado tanto contra dicha enfermedad, habría sido su hijo.
—Sí… Pero, ¡Vamos! ¿Cómo dejarías que tus padres pierdan todo por lo que has trabajado? —, mencionó Alana frunciendo las cejas—. ¿Quién te lo ha dicho?
—Llamé a Jona, pregunté por Shawn, quería saber si seguía ahí, viendo en que plan pensar para arruinar las cosas—, Expresé sentándome en el sofá—, Me llevé una sorpresa bastante grande al no solo saber que Shawn no se encuentra en el pueblo ya… Si no que también ha decidido dejar sin un solo centavo a sus padres.
De verdad, el haber escuchado eso de Jona había generado ciertos sentimientos dentro de mí tan difíciles de sobrepasar, la madre de Shawn habría tenido cáncer, afortunadamente pudo obtener tratamiento—eso a base de que habrían hipotecado su fuente de trabajo—creyente de que podrían salir adelante, pero las cosas se iban complicando conforme avanzaba el tiempo y conforme con ello, fue que Shawn comenzó a trabajar ahí. Sabía de la cantidad elevada de dinero que Blake le habría ofrecido con la esperanza de tanto poder acercarse a él, cómo de ayudar a la familia de Shawn, por el cariño que les tenía. Blake no era una persona millonaria, claro que haberle dado esa cantidad de dinero la habría desestabilizado, lo habría notado cuando sus compras y salidas habrían disminuido, cuidaba de su dinero, supongo.
—Pero… Creí que en realidad el sentía cariño por su madre o si quiera un poco de apreció—, replicó Alana—. Yo no me llevó muy bien con mi prima, en ocasiones siento que le encajaría un tenedor, pero si necesitará mi riñón, se lo daría.
—Ese es el problema, Alana. No todas las personas piensan igual.
—Pero… ¿Cuántas personas dejan que sus padres queden en la calle por obtener ellos comodidades? —, preguntó Alana con ironía—. ¿Qué clase de persona haría eso sin sentir el más mínimo remordimiento? —, Se talló el rostro, frustrada.
Y es que parecía irreal, todos adorábamos a la familia de Shawn, eran del tipo de personas que hacían todo más ameno, era una familia dulce, honrada y trabajadora, eran del tipo de personas que harían todo por apoyarte.
Pensé en que hacer, no quería decirle por el momento esto a Blake, habría estado decidida a pagarle, a pesar de ya no querer hacerlo cuando el miedo se incrusto de manera irracional dentro de ella, y pago, sólo porque sabía para que iba destinado el dinero, sabía perfectamente en la situación que la familia de Shawn se encontraba, por ello habría accedido a ello, pero… Parecía ser que, para él, era una cosa más sin importancia, cómo si… Lo que pudiera pasar después, no fuera grave.
¡Por dios! ¡Podía perderlo toda su familia! ¿Cómo es que eso no le generaba ni la más mínima cantidad de ruido posible? ¿Cómo es que para él pareciera que nada estaba pasando? ¡Debía de ser idiota!
—Creo que deberíamos de decirle a Blake—, Dijo Alana, levantándose, negué—. Ella tiene que saber, si necesitaba una razón por la cuál terminar de sacar de su sentir a Shawn, podría ser esa, ¿No crees? —, Insistió.
Podría ser una buena opción, más porque yo no quería que ella sintiera lo más mínimo por Shawn, pero tampoco me parecía coherente que fuera ahora, ella estaba concentrada en la exposición que tendría pronto, tenía que mantenerse en calma, mantener cada una de las cosas con control.
No perder la cordura.
—Tengo una idea—. Le dije, a lo que ella me miró confundida—. Es buena. Bastante buena.
—No tengo diez mil dólares—, Expresó Alana—, Quizá sí. Pero no para darlos así, ¿Sabes que no podría pagar la siguiente renta? Quiero a la familia de Shawn, no a él, pero si a su familia.
Creo que todos sentíamos las mismas emociones, habríamos hecho lo que pudiera estar entre nosotros, con la única idea de… ¡Lo tengo!!
—Sí, no te estoy pidiendo los diez—, Rodé los ojos—. ¿Cuánto quisieras donarle a la familia de Shawn? —, Le pregunté, sentándome junto a ella—. Quizá los del pueblo podamos reunir esa cantidad.
—Quisiera sacarle los ojos a Shawn—. Sonrió cínica, después miró hacía el techo—, Tiene una familia increíble… Haré unas llamadas, has lo mismo.
Le sonreí, Alana tenía buen corazón, era igual que Blake, supongo que esa era una de las razones por las cuales ellas habrían terminado siendo mejores amigas, eran tan parecidas y a la vez tan diferentes, supongo que… Cualquier persona en un pasado lo habría notado.
Yo lo habría hecho.
Las conocía, ambas me agradaban de una manera impresionante, y el modo en el cuál las quería… Me parecía único.
Ella se levantó para comenzar a tomar sus cosas, sin embargo, se detuvo, se quedó estática por lo que fueron unos cuantos segundos, para terminar por girarse en mi dirección.
—Ah… Jackson, sobre… Sobre lo que me pediste que averiguara de él—, Me llamó, le miré notando que parecía tener dudas—. Es buena persona, es decir. Todas las personas con las que hable de él, parecían querer defenderlo a como fuera lugar, todos menos Nicole y el chico de la fiesta de encuentro de la preparatoria, fuera de ello, todos hablaban tan bien.
Como si quienes quisieran tener forzosamente una idea errónea de él fuéramos nosotros.
—¿Qué te han dicho?
—Qué seguramente es un mal entendido. Qué Shawn sería incapaz de hacerle daño a cualquier persona de manera voluntaria—, mencionó—. Es Shawn, trabajaba en la policía en el pueblo… Aunque.
—¿Aunque…?
—¡Haré unas llamadas! No tardo.
Creo que hay modos en los cuales podría decir que pasamos la vida entera dudando.
No podría creer—ni quería aceptar—que la persona que habría sido mi mejor amigo ¡Por años! Fuera la persona tan cruel y despiadada que miraba actualmente. Porque mi amigo jamás habría dejado a las personas que amaba a mitad de la vereda sin importarle en lo más mínimo si ellos podrían sufrir o no.
—¿Sucede algo? —, Preguntó Blake adentrándose a la habitación con una ligera mueca—. Ambos parece que se han enterado de una cosa horrible.
Si, nos habríamos enterado de una cosa completamente horrible, del como una persona con la cual crecimos habría tomado ventaja de una chica que le habría dicho que quería conocerle, tomando diez grandes de ella, diciendo que era para poder salvar el lugar que era de sus padres.
—No. No sucede nada—. expresé sin gracia. Creo que una cosa que teníamos Blake y yo, era él cariño que sentíamos por la familia de Shawn—, Preciosa, ¿Puedes hacerme un favor?
BLAKE
Sentía que quería entretenerme, sacarme del edificio, pero sinceramente no me negué a hacerle el favor, pero me quedé en mi estudio, quería terminar dicha pintura que me faltaba y el ruido en el departamento de igual modo me hacía perder la cordura de un segundo a otro, así que, fui a comprar aquellas cosas y me quedé en medio del estudio por un rato.
No habría tenido noticias de Shawn y eso, no sabía cómo se sentía, por alguna parte me sentía bastante aliviada de que no habría tenido noticias de él, dando por hecho que si se habría rendido y no me haría sentir incómoda de la noche a la mañana, pero, también pensaba demasiado en las cosas que podrían venir después.
¿Cuándo fue que me di cuenta que si lo habría perdido para siempre? De aquellas noticias que, por fin, después de tanto, aceptas… Qué las personas no son para ti. Él no era para mí, y no hablaba de la manera romántica, creo que desde hace bastante tiempo yo ya me habría dado cuenta que nosotros no servíamos para estar juntos de la manera romántica… Pero, tampoco estábamos destinados a estar juntos en ningún modo posible.
—Así que, aquí estás—, Expresó a lo que las cosas se me cayeron, dejando la pintura manchando todo el piso, me quedé helada—. ¿Por qué pones esa cara?
—N-no se de que cara es lo que me estás hablando—, dije en un hilo de voz, dando un paso hacia atrás—. Y-yo…
—Pareces asustada—, Dio un paso hacía mí, de verdad no sabía que hacer—, Preciosa, sólo quiero hablar.
—Estoy asustada. Sal de aquí—, Le dije con enojo—. ¿Por qué invades mis lugares? Son m-í-o-s.
Su rostro se ilumino en una sonrisa, no podía entender el por qué con claridad, pero estaba ahí, mirándome divertido, cómo si algo de lo que hubiera salido de mis labios fuera divertido y no me estuviera muriendo del miedo.
—No exageres, no te he hecho nada de lo que puedas asustarte—, Me dijo con tranquilidad—. Sólo vengo a hablar contigo, ¿Te parece algo terrible?
Un poco, sí. No sabía cuando es que habría comenzado a tener miedo por él, pero si lo tenía, no sabía cuando es que la persona que habría creído conocer todo el tiempo, en realidad, no lo habría hecho jamás.
—Por favor, de verdad tengo que…
—Se que las cosas se ven mal—, Siguió caminando hacía mí, terminando por arrinconarme en mi escritorio—. Pero no son tan malas cómo las crees, sólo necesitas ver el lado “b” de la historia.
—Lado “A”, o “Z”, creo que por el momento cualquier cosa que salga de tus labios me va a llenar de miedo—, Le dije—, Por favor, ¿Desde cuando estás aquí? No parecías querer salir del pueblo, ¿Ahora vienes de vacaciones aquí?
Me dio una sonrisa ensanchada en diversión y maldad, sus manos se colocaron en mi cintura y de un tirón me subió al escritorio.
—¡Suéltame!
No sabía cómo, pero habría terminado entre mis piernas, y una de sus manos tomaba las mías en mi pecho, sus ojos, a los cuáles anteriormente habría visto con cariño, ahora me generaban miedo, demasiado miedo.
—¿Asustada Blake? —, Se burló, sentí mi corazón pequeñito.
—No se que es lo que te pasa, pero…—, Alargué, su mano me acercó un poco más hacía él—. Dios… Basta, ¿Qué es lo que se supone que estás intentando hacer? —, Repliqué.
No sabía cómo, me habría sujetado de un modo que por mucho que intentará luchar para salir, no podía, luchaba e intentaba patalear, pero no podía, parecía ser imposible…
—Preciosa, deja de moverte así, que yo no te bajaré la falda—, me dijo en el oído, con la voz ronca, me quedé quieta.
Mis ojos bajaron, dando por cuenta que la falda se me habría subido un poco, dejando a vista completa mis muslos, cerré los ojos. Es curioso, porque creía que lo conocía, y de verdad estaba asustada, demasiado asustada.
—¿Qué es lo que se supone que quieres? —, pregunté en un susurró—, Te he dado ya dinero… No tengo más.
—¿crees que esto es por dinero? —, Me sacudió un poco, cerré los ojos de nuevo—. ¿Crees que todas las cosas que están pasando son por dinero?
Antes de poder decir algo, sentí un pinchazo, su mano me tomó del rostro haciendo que no pudiera girarme a mirar, me quedé helada, mirando hacía sus ojos, noté cómo con cada segundo parecía sentirse más satisfecho.
—¿Sabes que pasará ahora? —, preguntó, le miré asustada—. Tienes poco tiempo, Blake.
Sentía mi cuerpo pesado, deje de luchar, no sabía que era lo que estaba pasando, no sabía si esto era real, por donde mirase, las cosas se encontraban un poco borrosas—por decir poco—su mano presionó un poco mi rostro.
—¿Sabes que pasará?
—Quiero irme—, Susurré.
Sentí sus labios en mi cuello, mientras que su mano iba subiendo un poco por mi falda, podía mirar hacía sus ojos, lo miraba tan distorsionado, todo se sentía cómo si fuera… Tan irreal.
Tan falso.
—Serás tú quien terminé queriendo esto, bonita—, sus labios se acercaron a los míos—, Serás tú quien diga que serás mía.
—Shawn… Para—, le pedí—, Por favor. Para.
—Serás mía.
JACKSON
—No se a donde habrás mandado a Blake, que no se ha comunicado desde que salió de aquí—, mencionó Alana, mirando hacía su celular, fruncí las cejas—. Es decir, siempre es buena cuando sale, no se pierde, pero apenas esta conociendo aquí, dudo que supiera llegar a todos los lugares.
—¿Por qué no la llamas? —, Le sugerí, tachando la agenda—. Posiblemente paso a su estudio y ha olvidado avisar. Sabes que Blake pierde la noción del tiempo de manera veloz.
—Sí, podría ser—, Mencionó Alana colocando su celular en el oído—, ¿Por qué la mandaste por Donnuts?
—Porque no sabía que pedirle—, me mofé—. Podría haberle pedido cualquier cosa, pero…
—No contesta.
Blake: Estoy bien, estoy pintando. No quiero hablar ahora, XOXO.
Fruncí las cejas levemente.
Jack: Suerte.
BLAKE
Abrí los ojos, notando el estudio, miré confundida hacía la pared, era ya de noche… Sentía mi cuerpo extraño, más no sabría cómo decirlo, pase mis manos por mis brazos con un poco de lentitud… ¿Qué había pasado?
Sentía mi corazón latiendo de manera tan rápida cómo fuera posible, todo se sentía tan irreal, mi cuerpo, mi mente, el lugar, ¿Estaba drogada?
Tenía finas líneas de pequeños recuerdos poco claros, era cómo si hubiera sido una pesadilla, paseé mis manos por mi rostro, un poco nerviosa, miré hacía la habitación, aquel estudio, noté cómo todo se encontraba perfectamente ordenado. Recordaba haber tirado la pintura, ¿Por qué no había si quiera una sola mancha de ella por el lugar? Mordí ferozmente mi labio inferior, pensando en lo que habría pasado, ¿Era real? ¿Habría sido acaso todo un producto de mi imaginación? No lo sabía.
No tenía claro absolutamente nada.
Mi teléfono comenzó a sonar, miré en la pantalla, era Jack.
—Preciosa, ¿Quieres que pase por ti? ¿Sigues en el estudio? —, Preguntó, miré hacía mi alrededor—, ¿Blake?
—Ah, no. Es decir… Sí estoy en el estudio—, Expresé con un hilo de voz, para mirar hacía el techo con los ojos llenos de lágrimas—, Pero quiero quedarme un rato más, los veo… Después.
Apenas dije eso colgué, sentándome en el suelo, con los ojos llenos de lágrimas y el corazón traicionero latiendo lento, cómo si sintiera la muerte resoplando en mi piel, ¿Qué habría sucedido?
—¿Qué paso? —, Susurré, abrazando mi cuerpo.
Quizá me habría quedado dormida y todo habría sido un sueño, mis recuerdos no eran claros, no podría jurar que sucedió algo, miré hacía mi entorno, para mirar cada uno de los pequeños detalles esperando encontrar por mínimo, alguna cosa que me llevará a que Shawn estuvo aquí, pero no había nada.
Me levanté para caminar hacía el baño, arrastrando los pies, me sentía abrumada, ¿Era posible que todo esto fuera un sueño?
Apenas llegué al baño comencé a mojar mi rostro una y otra vez, intentando espabilar. Pero no podía.
ALANA
No era mala persona. Es lo que quería pensar de Shawn, que no era una mala persona, ni un traidor, y que posiblemente la mayor parte de las cosas que creían, no habrían sucedido, eso era lo que quería creer. Pero por mucho que me esforzará, por mucho que intentará creer eso, no podía ser real, las palabras, las ideas, todo era una perdida de tiempo.
—¿Por qué parece que te lastima eso? —, preguntó Jackson—. Es cómo si la traición de Shawn, hacía Blake, hacía tus padres, doliera más hacía ti, que hacía él.
Porque era un traidor, porque dolía, porque cuando miraba sus ojos y pensaba sólo podía ver en su rostro a un traidor, tomé una bocanada de aire, para caminar hacía la ventana. Porque sabía que él era buena persona, porque eso era lo que yo deseaba creer.
Porque los últimos días habría pasado un poco enojada, porque debía saber si él era una buena persona, cuando yo siempre pensé que era un santo, un sol. Pero me equivoqué, sólo era un traidor, una mala persona. Porqué tomé el camino erróneo. Porqué sólo era un traidor.
Siempre supe de él, a diferencia de Blake, yo si habría visto en su dirección en más de una ocasión y quizá habría plasmado un futuro con él, pero en mis pensamientos, porque jamás me atreví a hablarle, no del todo, fue él quien se acercó a mí diciendo que sabía que Blake y yo éramos amigas. Quería tener un lazo con ella.
Fui yo quien se negó a que lo hicieran, diciendo que no, que si quería hablarle debía de ser él quien se acercará y no sería yo en medio de un juego tonto cómo si tuviéramos cinco años, para que al final sintiera que así sería mejor.
Si no tenía el valor de hablarle él, no le daría el valor de hablarle yo.
—¿Te gustaba Shawn? —, preguntó.
Y seguramente, tanto en este universo cómo en el otro, pensaba que quizá si pudiéramos haber sido especiales, pero todo sería reusado, siempre sería ella la que estaría en su mente, no yo. A mí me gustaba, pero no me sentía capaz de verle, sólo le lanzaba miradas llenas de ciertos toques de enojo, miradas cansadas, pocas palabras, quizá para él yo habría sido una buena actriz.
Pero para mí el habría sido muchas cosas.
Siempre le lanzaba aquellas miradas llenas de molestias.
—Da lo mismo, si sentí por él, por el rey de Inglaterra o por Harry Styles—, Rodé los ojos con pesadez, tomando mi chaqueta—. Así que, pasa página.
—¿Te gustaba Shawn? —, Repitió tomándome del brazo, frenándome—. ¿Por eso accediste a venir hacía el pueblo? Francis mencionó que tu…
—La cosa es, que tengo muchas reglas en mi vida, Jackson—, Me jalé de su agarré, para verle con una ligera mueca, un poco enojada—. Tengo valores, tengo sueños y tengo metas. ¿Lo sabes?
—Alana…
—Tengo prioridades y en ellas esta Blake—, Expresé presionando mis puños—. Ella es mi todo, y no importa si las cosas salen mal, ella esta aquí y yo estaré para ella—, las palabras salían con velocidad de mis labios—. Ella siempre será lo que necesito cuando los días están mal. Así que no importa si me gusto Shawn o no, porque a mí lo que me interesa es mantener mi amistad con Blake, no un chico.
—Pero… Ella si quiera se enamoró de él.
De eso no estaría segura, pero… Lo que sabía, es que, si las dudas podrían venir por un chico, porque arriesgarlas.
—Sabes, ya es tarde, ella no conoce aquí—, Me coloqué mi gorro—, iré a buscarla, espero que cuando llegué de regreso él salga de tus pensamientos, del modo en le cual los tienes, porque no importa ese tipo de cosas, ¿Lo entiendes?
Y es que, la cosa podría ir hasta ahí o un poco más lejos, sabía que Shawn era un demente—bueno ahora lo sabía—sabía que ella en realidad habría escapado de él si las cosas habrían salido mal, porque Blake no era del tipo de personas que se rinden.
—Dios, Alana, deja de actuar cómo una niña pequeña—, me tomó del brazo, a lo que fruncí las cejas, me quise soltar, pero se aferró un poco más a mí—. ¿Qué es lo que sientes?
—¿¡Qué que es lo que siento!? Que no importa lo mucho que haga, siempre seré una sombra—, le dije alterada—. Porque este juego es mucho para mí, no siento envidia, en lo mínimo, siempre me alegraré de los logros de mis amigas, más si es Blake…
Pero no sabía, ¿Por qué siempre la escogían a ella? ¿Por qué nunca podría ser la opción principal yo? Siempre era alguien más de quien se trataba la historia.
Así que podía decirse que la historia volvía a comenzar, los días lentos y mi mente transportándose en lugares que no podría conocer claramente.
Y es que podía decir que las cosas no dolían, pero si lo hacían…
Y de nuevo estaba aquí, con los ojos llenos de lágrimas sin dejar de pensar en porque no me habrían elegido, ¿Acaso habría algo mal en mí? No lo sabía, y posiblemente habría muchas más cosas que no podría saber con claridad y dolían, más que nunca, más que todo…
—Eres linda…
—Ay basta—, Rodé los ojos—. No necesito compasión—, Dije borde—. Necesito ir a ver si mi mejor amiga está bien, ¿Lo entiendes?
Apenas dije eso salí de su departamento, noté cómo es que sus ojos me miraban dudosos, cómo si no entendiera porque habría reaccionado así, quizá no lo entendía.
No quería actuar como una niña pequeña, ni tenía la más mínima intención de arruinar ciertos planes. Solo tenía las dudas, los corazones latientes, las ideas de que ¿Cómo podría haber sido yo? ¿Todo lo podría recordar así de bien?
Caminé por el pasillo, para llegar al elevador, presionando un par de veces de manera desesperada este, esperando a que me abriera, así lo hizo un par de segundos después.
Apenas salí del elevador, miré cómo estaba ahí Blake, sus ojos estaban inyectados en sangre y su mirada ligeramente vacía, caminé de manera veloz hacía ella, para tomarle del rostro.
—¿Qué a pasado? —, le pregunté con una mueca.
Ella se quedó callada por lo que fueron largos segundos, pareció que ahí la vida de ella terminó, y posiblemente así lo fue... Y podría decir que muchas cosas pasaron por mi mente.
—No estás sola—, Le dije en un susurró—. Estaré aquí, lo prometo.