Capítulo 2: El super famoso Eros X

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Capítulo 2: El super famoso Eros X A la mierda los incidentes que desmotivaban las salidas, me había afectado despegarme de mi preciada chaqueta manchada por la bebida de un hijo de puta, pero eso no me iba a arruinar mis planes. Ahora es que empezaba el festival y lo iba a disfrutar con Destiny, para eso habíamos venido. Comenzamos a ir a todas las carpas de mini antros a lo largo de la feria, bebiendo, bailando, mezclándonos con las demás personas, no me sentía tan vieja, de hecho, había mucha gente, incluso mayores que yo, ¿Qué eran los treinta? Para mí, apenas estaba empezando a vivir, así que solo me centré en divertirme bailando como todos los demás que también estaban ahí con el objetivo de divertirse. Había bebido tanto que tuve que parar y solo beber agua hasta que me sentí menos mareada, ya el resto de la noche seguí bebiendo agua, tenía siglos sin meterme una pea, creo que desde el bachillerato y no quería perderme de la experiencia solo por estar completamente borracha. A la hora de los conciertos, fue una completa locura, nos dirigimos al área de la tarima principal, las luces, las cámaras, el sonido, toda la organización era excelente y completamente atrayente, comenzaron a cantar los teloneros, tocó David Guetta y luego anunciaron a la siguiente “persona importante” que tocaría esa noche. No entendía la euforia de la gente, parecía completamente emocionada e histérica. Cuando de repente salió el tan esperado Dj y todo el mundo comenzó a gritar como locos, en las pantallas gigantes se reflejó su cara y me quedé en una especie de incredulidad y shock al ver de quien se trataba. No podía ser cierto. —j***r —solté y moví el brazo de Destiny para acaparar su atención sin salir de mi asombro—, es el idiota del que te conté. Evidentemente le había contado el altercado que tuve con el sujeto ese llamado Eros, aunque obvié el hecho de que era porque quería recuperar la chaqueta. —¿Eros X? —repitió como si no pudiera creerme— ¡es un Dj super famoso! Joder. Eso sí que nunca me lo hubiera imaginado. —Insultaste a un Dj con una trayectoria ejemplar —continuó—, sus canciones tienen mas de 400 millones de reproducciones, es un influencer de la música electrónica. Mierda. Nos quedamos en shock viéndonos las caras y comenzamos a reírnos por la incredulidad, mientras comenzábamos a bailar la música que comenzaba a tocar, y tenía que admitirlo, Eros se veía muy bien allá arriba, en la gigantesca pantalla sin el cubrebocas mostraba una boca de labios carnosos, sin la capucha descubrí un cabello rubio lacio que cubría toda su cabeza, podía ver que era bastante guapo, su ceño fruncido en concentración lo hacía ver muy sexy mientras tocaba, su cuerpo balanceándose de un lado a otro siguiendo el ritmo de la canción. Era bastante hipnotizante verlo. Después de la última presentación, Destiny había comprado boletos para la fiesta VIP, unos boletos bastante costosos que según ella eran mi regalo de cumpleaños. De este lado seguía la fiesta, no estaba atosigado de gente y eso lo hacía muchísimo mejor, Destiny se había encontrado con un Russo y yo me cansé de bailar así que fui a pedir algo para beber al bar, cuando sentí que alguien se detuvo a mi lado y al voltear me di cuenta de que estaba Vicencio, hablamos un poco, era genial reencontrarnos después de tanto tiempo, aunque ahora me daba cuenta que si en aquel momento cuando lo conocí hubo una atracción, ahora definitivamente no estaba, no había química, al menos de mi parte, puede que en aquel momento cuando estaba despechada solo necesitaba atención. Todo iba bien, de hecho, Vicencio seguía mi vida a través de las r************* , él sabía que me había divorciado, lo del bebé y elementalmente todo, era lo malo de ser una figura pública, él por su parte, seguía su vida libre haciendo fotografías, seguimos hablando hasta que Eros X se acercó a nosotros. Verlo ahora me daba una sensación distinta, tal vez era la manera en la que lo había visto desenvolverse en el escenario como todo un profesional o el hecho de verle bien el rostro de todo un dios griego… o tal vez era el alcohol en mi sistema que me hacía verlo así. —Miren quien está aquí, la loca que escribe —dijo Eros fijando sus ojos grises en mí y tomando de su vaso rojo. ¿La loca que escribe? Por favor… Claro, todo iba bien hasta que Eros abrió la boca.  Lo miré sin poder creer que de verdad tuviera el descaro de seguir siendo un idiota conmigo desde nuestro altercado. —Que lastima que te quitaras la capucha —refuté— eres mucho más feo. «Jode Kiara, ¿No se te pudo ocurrir nada mejor?» Sí, creo que era el alcohol en mi sistema que me hacía actuar con las emociones a flor de piel diciendo cosas estúpidas e infantiles. Eros se rio, parecía divertido de mi ataque y dio un paso hacia mí, su mirada fija en la mía con cierto veneno, para nadie era un secreto que nos caímos terriblemente mal. —Posiblemente por eso nadie te quiere —dijo simplemente y se encogió de hombros con una sonrisa de superioridad. No debió afectarme… pero ese simple comentario me dio la puñalada en el corazón que intentaba sobrellevar, porque todos estos años solo me preguntaba si la del problema era yo, si todo se destruyó por mi culpa, si perdí el amor de Ángelo por no ser… suficiente y si la muerte de mi hijo… «Basta, Kiara, basta, deja de atormentarte con estas cosas». Pero era tarde, mis ojos se cristalizaron y salí de ahí como un meteorito, Destiny me interceptó y al ver mi rostro al borde del llanto me sacó de ahí para ir hacia la carpa donde después de un día de risas y diversión, acabé echa un mar de lágrimas porque el simple comentario de un idiota tocó la herida en mi pecho que seguía latente. EROS X —¿Qué es lo que te pasa? —dijo Vicencio evidentemente enojado dándome una palmada en el hombro. No comprendía lo que había acabado de pasar, esa chica me ofendió yo la ofendí, ¿de verdad se había puesto a llorar? De verdad mi comentario no fue tan malo, de hecho, tenía peores, personas que no me hablaban por días o anos, pero me valía mierda, era famoso, rico y guapo, no le debía nada a la gente. —Ella me ofendió ¿no viste? —dije encogiéndome de hombros. Vicencio negó con la cabeza y fue cuando comenzó a contarme quien era verdaderamente Kiara Craft, divorciada del magnate Ángelo Werner después de perder a su bebé. Eso era muy trágico… Solo pensé que era una petulante chica amargada, es decir si era amargada pero no sabía por qué y ahora me sentía terrible porque creo que realmente la había herido. «Bravo Eros, siempre siendo una mierda de persona». —Me gustaba —continuó Vicencio contándome su historia cuando la conoció en un avión— pero su esposo me golpeó y se me quitaron las ganas de seguir buscándola cuando volvieron. —No tenía idea —admití. —Quedaste como un tonto —dijo Vicencio tomando de su vaso y dejándolo en la barra—, no, como un tonto no, como un cretino. —¿Debo disculparme cierto? —solté un bufido, algo que odiaba era tragarme mi orgullo, pero ofender a una mujer que perdió a un bebé y la hice sentir mal porque ella seguía herida por eso no me iba a dejar dormir en la noche. Yo era una plasta de mierda, pero no tanto. —Si —dijo Vicencio—, deberías disculparte. —Esté bien. —solté un suspiro, terminé de tomarme mi vaso de jugo con algo de vodka, me coloqué mi cubrebocas y mi capucha para evitar que las personas me reconocieran y salí de la zona VIP a buscarla.
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