mi graduación de la Universidad me lleno de orgullo por fin estaba lista para tomar mi lugar junto a mi tía Daniela y lograr las metas que ya tengo bien definidas desde hace bastante tiempo.
mis compañeros y maestros decían que tendría éxito pues tenia el talento para lograrlo.
Eliana estaba triste de que regresará a mi tierra, pues ya no la vería tanto como ella quería. trate de hacerla sentir mejor diciendo que podrá visitarme cuando quisiera y lo mismo yo la visitaría a ella cuando pudiera eso pareció funcionar su tristeza era solo por qué en los tres años no pudo conseguirme una pareja, para ella era increíble pues era bueno uniendo parejas pero yo era la excepción, apesar de todo no se rindió, alegando que era así por falta de amor pasional de un hombre.
discutimos mucho a causa de eso la verdad creía que era una bendición irme pues no me dejaba ni a sol ni asombra
-Eliana por Dios ya rindete, no ha nacido el hombre que quiera que se quede conmigo
-Es que no te das la oportunidad así como puedo ayudarte amiga... por eso sigues virgen.
me dice sonriendo con malicia
yo hago gestos en desaprobación, nunca la había sacado de su error ella era feliz pensando que ella me ayudaría a perder lo que según ella es la virginidad y yo no tenía problema en dejarla pensar eso,
la verdad es que inicie vida s****l ya hacía algunos años con un chico que conocí en un bar una noche que salimos de fiesta, no estuvo mal pero era un desconocido así que ahí quedó todo, el calor de las copas saca parte de nuestras personalidades que desconocemos pero eso desde ese momento decidí que no me volvería a poner en una situación de riesgo como esa.
así que era más precavida en todo lo que se refiere a mi seguridad.
seguimos platicando Eliana era buena chica y una buena amiga era buena escuchando aunque yo no soy un libro abierto que digamos pero era bueno no sentirme sola la madre de Eliana la había criado sola y era muy alegre igual que su hija pase muchas tardes con ellas sin duda las extrañaría.
***
por fin estaba en casa, llegué sin avisarle a nadie quería darles una sorpresa. le marco a mi tía y no contesta al igual que Adrián y el abuelo tampoco contestaron iba en el taxi y me preocupo un poco que no pudiera comunicarme con ellos.
entro a la casa y la sorprendía fui yo Adrian y los demás estaba ahí la casa decorada con globos y serpentinas había un cartel que decía bienvenida a casa en la mesa había bocadillos y un pastel, veo salir al abuelo de la cocina con vasos y un refresco.
bienvenida gritaron. yo solo pude sonreír Adrian me dio un gran abrazo al igual que los demás
-¿cómo supieron que llegaría hoy? dije levantando una ceja y viéndolos con cara sería
-adivinamos dijo Adrian sonriendo
-que más da como nos enteramos hermosa lo importante es que ya estás aquí y ya no te dejaremos ir tanto tiempo
- te queremos mucho.
gracias a todos de verdad los extrañe
hablamos de todo un poco pasamos una tarde muy amena.
-tía me tomaré unas una semana para prepararme y el próximo lunes iré contigo a la empresa ¿que dices?
perfecto diana ya quiero que veas tu oficina
oye Diana ¿vamos a dar un paseo?
claro Adrian tenemos mucho de que platicar para ponernos al día, mañana ¿te parece bien?
el sonríe y asiente con la cabeza
***
ya pasó dos años en lo he trabajo hombro con hombro con mi tía y nuestro equipo de trabajo, he logrado varios de los objetivos que me había planteado como incluir mis diseños de joyería y promocionando la con nuestra propia agencia.
mi amistad con Adrián seguía intacta como antes de irme, pasábamos mucho tiempo juntos el me ayuda con los contratos y la asesoría legal que podamos necesita los tres estábamos logrando muchos avances y eso me tenía de muy buen humor.
tomo el teléfono y marco el número que me se de memoria suena unas cuantas veces
¿que paso? Diana, por qué me llamas tan temprano
oye Adrian ¿podemos ir a comer hoy yo invito?
-pero claro, jamás jamás rechazo una comida gratis, pero ¿a qué se debe tal invitación?
-necesito que veas unos contratos para ver si está todo en orden, además tengo varios días que no te veo hemos estado muy ocupado pensé que sería buena idea reunirnos.
bien para mí te parece si paso por tu oficina a la 3 de la tarde.
me parece perfecto. entonces listo ya quedamos
cuelgo la llamada cuando oigo escándalo fuera de mi oficina y alguien entra a mi oficina volteo a ver quién es y es violeta está echa un mar de lágrimas y yo me levanto rápido y me acerco a ella y me recibe con una bofetada
-¿pero que diablos te pasa? la veo con ira y desconcierto
-eres una maldita zorra, por qué te metiste entre Adrian y yo por tu culpa nuestra relación está mal. nunca debiste haber vuelto pensé que eras una buena persona pero eres malvada descarada que se mete en las relaciones de los demás, por qué la envidia de no poder tener un hombre como Adrian te carcome y por lo tanto tienes que destruir.
sigue llorando desconsolada.
-ya terminaste... ahora voy yo y le suelto tremenda bofetada que hasta me dolió la mano ella me mira desconcertada
-yo no tengo la culpa de los problemas entre Adrian y tú, sus problemas de pareja me tiene sin cuidado y solo les competen a ustedes, el y yo somos amigos desde la infancia, y si pasamos tiempo juntos es por trabajo y la mayor parte del tiempo libre siempre te incluimos en nuestros planes jamás dañaría la felicidad de mi casi hermano. tu inmadurez y escenas de celos como está artarian hasta la persona con la paciencia más infinita.
ahora has el favor de lárgate de mi oficina y arregla tus problemas con el no conmigo que ni vela tengo en este entierro.
- si no tienes nada que ver con el ayudame a recuperarlo
- hay por favor primero me agredes y luego pides mi ayuda eso jamás y hablare con Adrián sobre esto. y pensar que me caías bien, lárgate y no vuelvas o te atienes a las consecuencias
- me las vas a pagar Diana enserio te veré llorar y eso me dará gusto
-has lo que se te pegue la gana, largate
pero que le pasa a esta tipa, Dios no cabe duda que Adrián se las busca locas, saco de mi bolsa un espejo y veo mi mejilla tenía marcados sus dedos en la cara, llega mi tía y me ve
-¿pero que pasó por qué todo ese escándalo?
le expliqué a grandes rasgos, mi tía estaba demasiado enojada y quería ir a decirle unas cuantas verdades a la "señorita" como ella la llamaba le dije que no tenía caso, pero que tenía que hablar con Adrián para que le pusiera un alto a su mujercita
llegó la hora de verme con Adrián
llegó por mi a la hora pactada entra a mi oficina con una sonrisa pero al ver mi cara de furia la perdió en ese instante
-hola, ¿por qué esa cara? ¿que paso?
tomo mis cosas, apago mi computadora -salgamos de aquí en un momento te cuento
-¿que te paso en la cara? Diana dime
-basta Adrian hagamos lo que tenemos planeado, comemos y ahí te cuento si sigo aquí me pondré peor de lo que ya estoy.
en el camino al lugar en el que comeríamos no hable el solo volteaba a verme ocasionalmente, la irá aún seguía latente en mis venas como lava saliendo de un volcán jamás alguien se había atrevido a insultarme mucho menos golpearme. llegamos al restaurant
- Ya me vas a decir ¿que pasó?
yo suspiro y trato de mantener la calma
tu novia me hizo una escena en la oficina y me abofeteó
¿que? pero que le pasa
me reclamo que yo tengo la culpa que tú la dejes o algo así, estoy que ardo de coraje
eso no es verdad, la termine por como se está comportando está más que loca
yo ruedo los ojos - creo que así es como te gustan
-tu eres la excepción. lo dijo tan bajo que no le di importancia
ordenamos y le di los contratos para que los revisara y después me de su opinión nuestra plática me ayudó a bajar el coraje, él me pedía disculpas por lo que Violeta me había hecho que trataría de compensarme.
terminamos de comer y cada quien volvió a sus labores.
***
estoy en el autoservicio de un café esperando mi orden cuando un auto le pega un golpe a mi auto. me bajo para ver si el auto recibió algún daño. del otro auto se baja un muchacho y me pregunta si estoy bien, asiento mientras me reviso el auto
-perdón fallaron los frenos perdón espero que estés bien
-si estoy bien.
lo veo con la mirada más gélida que puedo dar
enserio no se que más hacer que pedirte perdón, ¿a tu auto no le pasó nada?
-no.
me doy vuelta y camino para volver a subir e irme no había pasado nada que ameritara llamar al seguro o ir al hospital así que decidí irme él me sujeta del brazo veo el lugar donde tiene su mano y luego volteo a verlo
-podrías soltarme se me hace tarde
el parpadea y se sorprende por mi reacción -soy Alex enserio me siento mal por haberte asustado me gustaría compensarte ¿cómo te llamas? me dice y yo solo lo veo
-No te preocupes no es necesario
le digo me safo de su agarre y me subo a mi auto
-este es mi número si tienes problemas con el auto llámame.
lo veo como me lanza una mirada de una manera que me pone la piel de gallina y no entendía por qué me veía asi, no vestía nada fuera de lo ordinario un pantalón de vestir color verde esmeralda con una blusa negra tacones no muy altos y mi cabello suelto se que tiendo a llamar en ocasiones la atención pero la mirada de este hombre me hacía sentir rara.
tome el papelito y arranque mi auto y me fui a la empresa.
pasaron varios meses ya casi llega el otoño empieza el clima a cambiar de un infernal calor a algo agradable con vientos fríos y ese clima es el que amaba más.
volví a ver a Alex, me contó que iba todos los días al mismo café a la misma hora para encontrarse conmigo, paso una semana para poder coincidir de nuevo, el rápido me reconoció pero yo ni siquiera me acordaba de él, el sentía interés por mi en sentido romántico pero a mí no me interesaba, no era feo pero mis metas eran más importantes que una relación amorosa, así que como siempre esquivaba su presencia y ya no volví a ese café.
Adrian andaba de un humor insoportable que me hacía desconocerlo le reclamo a Violeta lo sucedido en la oficina sin embargo las cosas terminaron peor de lo que el esperaba se había ganado a una acosadora que no aceptaba un no por respuesta, definitivamente se las busca locas.
yo tuve que soportar que la niñita rayara mi auto y que me dijera hasta de lo que me iba a morir. Adrian ya no sabía que hacer con ella y yo también estaba perdiendo la paciencia pues no hacía nada legal por qué el decía que lo arreglaría .
Alex se me aparecía hasta en la sopa, coincidimos en varios eventos, no podía creer lo malo de mi suerte, siempre me saludaba y yo hacía como que no lo conocía y me movía de lugar. desde entonces siempre invitaba a Adrián. ya se que parecía una niña inmadura pero estar cerca de él me inquietaba y no lo quería cerca, podía ver como Adrian se tensaba al ver cómo me veia Alex. y volteaba a verme y yo me sonrojaba me sentían tan tonta. Adrian tubo que ir al baño yo me quedé junto a la mesa de bocadillos esperando de ahí podía ver todo el evento,
quiere bailar señorita
no bailo, estoy trabajando di media vuelta y quise caminar
-el me toma del brazo y me jala a la pista de baile y dice
¿tanto miedo me tienes? que ni siquiera puedo invitarte a bailar digo por qué con el que estabas si bailaste, ¿es tu novio? volteo hacia donde se había ido Adrian
- miedo yo claro seguramente es eso, además si es mi novio o no, eso no te incumbe, además que si lo fuera.
toma mis manos y las pone sobre sus hombros y el pone sus manos en mi cintura, me pega a el y comenzamos a bailar, no quería dar un espectáculo así que seguí el ritmo de la música lenta, estábamos en silencio.
-sal conmigo Diana, enserio quiero conocerte. me veía con una sonrisa la cuál se desinfló cuando le dije que no quite sus manos de mi cintura y quise salir de las pista de baile
-me gustas, sentí un escalofrío recorre mi cuerpo ¿por qué las palabras de este tipo me afectaban tanto?
todos dicen lo mismo. le doy la espalda y no puedo evitar una sonrisa me encuentro con los ojos de Adrián me mira disgustado y no entiendo bien el por qué
-¿nuevo amigo? lo dice de forma irritada
- más bien una molestia volteo a dónde esta parado Alex se ve bien con su traje azul marino. pero en qué estoy pensando ¿cómo que se ve bien? Adrian logra que quite mi mirada de la de Alex
-quieres irte ya o aún quieres pasar un rato más para que te siga devorando con los ojos ese cretino.
pero que le pasaba nunca lo había visto molestarse por qué alguien me coqueteara.
-creo que es mejor que nos vayamos de una vez. caminamos hacia la salida
subimos al auto y salimos con rumbo a mi casa íbamos en silencio cuando Adrian suelta
-Diana no me gusta ese tipo, tiene algo que hace que me den ganas de golpearlo.
si lo sé, tu cara dice mucho. el sonríe ten cuidado si no me gustaría que salieras lastimada por ese tipo y...
hay por Dios Adrian ni siquiera pienso darle una oportunidad
-pues tu cara y tú comportamiento dice otra cosa. levanta una ceja, no le contesto volteo hacia la ventana y ya no vuelvo a decir ninguna palabra.
***