Una doctora joven era la que estaba a poco de atender a la muchacha. Ella todavía estaba apretando el borde de su vestido mirando fijamente la pared, a su par estaba Samuel quién también estaba ansioso y todavía le seguía pareciendo una locura todo lo que estaba ocurriendo pero no podía hacer nada para cambiarlo nada más que aceptarlo al final, esa vida también le pertenecía y lo mínimo que podía hacer era apoyar a la muchacha, quién estaba asustada. —Dalila, ¿por qué no te relajas un poco? será un examen nada más, es algo normal... entiendo que es la primera vez pero estoy aquí contigo, no me apartaré ni un momento. Ella lo miró y tomó su mano. Entonces Samuel le regaló una sonrisa y se acercó antes de dejar un beso sobre sus labios y volver a su lugar. Comprendía ese temor que estab

