Capitulo 12

1585 Words
Angela: Tres semanas. Han pasado tres semanas desde que toda mi vida parece haber cambiado. O algo así. Las cosas que he descubierto de Ethan hasta ahora son las siguientes. Uno, es alérgico a la piña ¿Quién es alérgico a la piña? Dos, no se ha acostado con nadie del trabajo. No me siento cómoda contando como se eso. Y tres, tiene una seria obsesión con tener el control sobre todo. La cena con sus padres esta programada para esta noche. Se supone que deberíamos haberla tenido mucho antes. Su padre lo había estado llamando cada día de la semana preguntando por ello, pero el era bueno esquivándolo. Sabía que Ethan solo estaba tratando de ganar tiempo para aprendernos bien las versiones de nuestras historias y solucionar esto de la prensa. No diré que la he pasado mal en el transcurso de este casi mes de trabajo, como soy considerada la esposa del jefe, me tratan bastante bien y con respeto. también he maravillado a mis compañeros de equipo con mi trabajo. Y me he ganado uno que otro alago, Ethan me dice que solo me endulzan el oído para ganarse mi favor por mi puesto. Pobrecito. ¿acaso es lo que piensa de todas las personas que se acercan a el? En el trabajo usamos caléndula, aloe vera, lavanda, romero, manzanilla, rosa mosqueta y árnica. Plantas básicas con las que se trabaja, entre otras cosas. Estoy haciendo una infusión hirviendo la planta cuando escucho su comentario irritado —¿tienes que ser tan amable con todo el mundo todo el tiempo? Ahí va su berrinche de nuevo... ¿Tan acostumbrado esta a tener la atención de todo el mundo que insiste a por la mía 24/7? Lo ignoro mientras sigo midiendo cuidadosamente el líquido. —La gente podría malinterpretarte. Ese idiota de abajo el otro día te sonrió en el almuerzo y se estaba ofreciendo a llevarte a casa. ¿Cómo si pudiera competir conmigo? Ja. ¿se está buscando un despido? Sigo mezclando mientras añado una gota de otra cosa a la nueva mezcla. Huele bastante bien. —Quizás no fue buena idea que usaras esos vestidos. Quizás podrías seguir usando tus faldas largas. ¿Me estas escuchando? No. Y sí. Ruedo los ojos y lo miro aun con el reciente entre mis manos —¿no tiene otra cosa en que ocupar su tiempo, jefe? —y trato de sonar respetuosa y condescendiente porque después de todo soy una profesional Me tome la hora del almuerzo para seguir trabajando en mi formula, pero el insistió en quedarse conmigo. Prometió no hablar, pero ¿Cómo culparlo? puede tener complejo de loro cuando quiere. El me fulmina con la mirada —estoy supervisando que mi nueva empleada no explote el laboratorio —se cruza de brazos Si, claro. Antes lo explotaría él. No es que Ethan no sepa cosas. Las sabe. Jodidamente que las sabe. Pero es como si apenas le mostrara interés a eso. No recuerdo que el fuera así. Solía interesarle mucho, o al menos eso demostraba. De joven el solía competir con Einyel. ¿Qué cambio? —Si lo que te preocupa es que dañe tu imagen, sabes que eso no pasara. No tienes que marcar territorio de nada. Noto que se pone a la defensiva, su postura se tensa —¿Crees que eso es lo que hago? No tengo porque, soy demasiado guapo como para ser reemplazado —Si usted lo dice… Me agarra del brazo y yo por poco y suelto el frasco—¡Cuidado! —le digo y lo miro parpadeando —he trabajado todo el día en esta formula —No dirías eso si recordaras lo bueno que soy en la cama Lo miro con otro semblante ahora, uno de fastidio —sí, lastima que no lo recuero ¿me deja seguir ahora? Me sonríe como si se le hubiera formado una idea traviesa en su cabeza —podrías formar nuevos recuerdos ahora, Angela —Esto, —me refiero a nuestra supuesta relación — es falso. Y no, gracias. Además, esto se considera acoso laboral Me suelta riendo —¿acoso? Estamos casados, amor. Además, seguramente no te hubieras acostado conmigo sino me hubieras visto un mínimo de atractivo. Admítelo, soy totalmente tu tipo. Soy el tipo de todas. ¿Dónde quedo el egocentrismo…? ah si claro. Se lo llevo todo Ethan. Lo miro sin mostrar expresión ahora —Todas se dejan llevar —continua y me mira —incluso yo, si estas tienen suerte. —Creo que cualquiera lo haría si supiera que no recordara nada la mañana siguiente. ¿Qué tan poco memorable debió de ser el acto como para olvidarlo tan rápido? —¡Eso no es…! —¿Qué paso princesa? —me burlo de el —pensé que habías dicho que te dejabas llevar. Pero veo que… —entonces me quita la formula de las manos para dejarla más allá de la encimera lejos de ambos cuando siento sus manos en mi elevándome en el mesón Nerviosa —¡¿Qué haces?! ¿estás loco? —solo había estado en el aire unos segundos cuando me coloco allí, intento alejarlo un poco con mis manos en su pecho, pero este parece una roca. No se mueve ni un centímetro. —¿Qué tal si lo descubrimos? ¿Descubrir qué? ¿Qué esta loco? ¿Qué claramente le faltan dos o mas tuercas en esa cosa que llama cabeza? Alzo la vista hacia el. Este me quita los lentes de la cara para mirarme mejor mientras se acerca a mi rostro —dime, pequeña, ¿Quién es la princesa ahora? Se coloca entre mis piernas mientras presiona mas y puedo sentir lo duro que esta —esto no es... Debes detenerte… alguien podría entrar… si alguien nos ve... —¿Entonces estaría bien si nadie nos viera? —su insinuación es clara. Y el momento parece excitarle mas de lo que me gustaría para mi propia bien Siento su mano a través de la tela de mi vestido reposando en mi abdomen. —Vamos Angela, déjate de llevar. Incluso podríamos ir de compras para divertirnos mejor de lo que seguro lo hicimos en las vegas. No comprendo —¿d-de… de compras? Lo escucho reír con sarcasmo, retirando su mano de mi abdomen. —Oh, Dios mío, Angela. ¿Realmente no tienes idea? —me da un ligero golpecito de su cabeza contra la mía juntando nuestras frentes—Claro que no. Eres tan inocente y adorable cuando te pones así. Se inclina aun mas hacia mi, y yo intento retroceder, pero no lo logro, al menos no lo suficiente, sus labios rozando mis oídos mientras susurra. Y yo trago —Pienso en juguetes vibratorios, en aceites corporales, en collares y esposas... —entonces siento el suave mordisco en el lóbulo de mi oreja — Y en muchos otros artefactos diseñados específicamente para estimular nuestros cuerpos de maneras indescriptibles. Te llevare a las nubes —su voz se vuelve ronca de deseo. A las nubes… ni que fuera un avión. No. Claro que no. Lamento romper el momento. Pero me niego. Al ver mi negativa sus ojos parecen despertar de este ambiente que se ha armado en su cabeza— Dime algo Angela. ¿Te gusto? ¿Qué si me gusta? Lo miro admirando su figura—supongo que sí. Entonces se aleja un poco de mí, y se acuclillo frente a ti, yo aun sobre la encimera, nuestros ojos chocando como si le estuviera hablando a un niño. —Entonces, déjame preguntarte una cosa. ¿Si me dices que te gusto, eso significa que también me deseas? —su voz es baja y cargada de expectación Y de hecho su razonamiento me parece bastante lógico. Pero… Ambos estamos conectados en ese momento cuando la puerta del laboratorio se abre y yo me bajo al instante nerviosa, dándole la espalda a la nueva gente que entra. Mas trabajadores que seguramente regresaron de su hora del almuerzo. Tan nerviosa estaba que ni siquiera me había dado cuenta de que estaba sonrojada hasta que alce mi vista y me tope con uno de los espejos del lugar. Siento a Ethan a mi lado cuando lo veo moverse y luego carraspear. —bueno… hoy en la noche es la cena con mi familia —recoge y luego me tiende de regreso el recipiente en el que estaba trabajando antes —Ah… si… —lo tomo, sin embargo, cuando nuestras manos se rozan tocándonos ambos damos un respingo y desviamos la vista. —Si… bueno… yo… —no se de dónde viene esta inocencia cuando antes habíamos estado tan pegados y él había dicho palabras tan sucias de forma tan abierta —Nos… nos vemos después… —entonces se va. Mi corazón aun late con este extraño ritmo. ¿esto es solo un juego para él? ¿me puedo permitir sentir esto? ¿o solo terminare como una estúpida cuando este plazo se acabe? ¿una tonta mas de su lista? Pero no puedo dejar de pensar en sus ojos azules sobre mi congelándome en el momento y en su voz como un ruego genuino de deseo. Y en el cómo, al rozar su mano, logro sentir una corriente eléctrica pasar entre nosotros. Me resisto a darle importancia, pero no puedo negar que esos momentos compartidos tienen un efecto profundo en mí. Quizás estoy más involucrada de lo que me gustaría… —... Mierda.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD