Esa noche era imposible conciliar el sueño. Arlene estaba en la misma habitación que todos los demás hermanos, pero en diferentes colchones. Todo el lugar parecía sacado de una película de terror por lo que no podía dormir pues ese lugar le causaba pesadillas y no sabía el porqué de ello. Cada vez que cerraba los ojos se veía a ella misma matar a un hombre, pero no se le veía el rostro, aunque eso no le impedía saber quién era. Era el chico que había matado cuando estaba en Colombia con Thiago. Se levantó de su colchón lleno de resortes que le habían estado lastimando y salió de la biblioteca dirigiéndose al pasillo que era el del segundo piso. Estaba todo oscuro y no se veía más allá de unos metros, la única luz era la que entraba por las ventanas por la luz de hermosa Luna. Caminó ha

