La agente Montero iba en su camioneta viajando, según el expediente de Gerardo Alcantar encontraría las respuestas que necesitaba en el lugar en el que creció. Llevaba tiempo manejando, pero después de algunas horas se bajó de la camioneta y vio que estaba en el lugar correspondiente, pero se llevó una decepción cuando vio que el lugar estaba abandonado. No quedaba ningún alma viva en ese lugar y algo debió de ocurrir porque su aspecto era horrible. Al principio creyó que se había equivocado, pero después de una checada en los papeles se dio cuenta que no era así, ese edificio era el correcto. Estaba en un pequeño claro donde alrededor no había más que bosques y un edificio viejo en medio del lugar. A un kilómetro había un pequeño pueblo, pero de ahí en más no había algo mejor. Montero mi

