¿Hermosa? Ezra había dicho que la chica a la que había rescatado era hermosa. Y Arlene suponía que así debía de ser, se la imaginaba rubia, con pechos grandes, pompas redondas y bien formadas, alta y presumida. No es que le importara o al menos eso se decía a ella misma, pero no podía dejar de imaginar o pensar a Ezra en una relación con aquella chica que todavía Arlene ni conocía. Llegaron a la entrada y Arlene se quedó asombrada, la casa era muy grande y hermosa, en realidad era una hacienda. Nunca en su vida había visto una casa tan bonita. Había una barda de gran altura alrededor de todo el terreno. Había una cancel blanco y dos torres a los lados grandes con ventanas, al estilo medieval y era exactamente así pues de ahí unos hombres apuntaban con sus armas. —¡Alto! —gritó uno de lo

