Daniel estaba siendo atendido por la enfermera, Barbara. Tenía algunos moretones en el cuerpo, su habitación era un desastre y ahora todos estaban dentro observando todo. —Señor... —Adelante —confirmó Ezra. —Ya revisamos todo el perímetro. —¿Y? —No encontramos nada señor. Ni huellas y mucho menos rastros de sangre. Daniel estaba algo alterado ¿Cómo que no habían encontrado a ninguna persona? Él había peleado con alguien y no se pudo haber esfumado, así como así. Había rastros de sangre donde el espejo estaba roto, era obvio que ese tipo tenía alguna herida y por lo tanto había un rastro. —Revisen de nuevo —ordenó Ezra quien estaba en medio de la habitación observando todo—. Alguien atento contra la vida de mi hermano y voy a averiguar quién es fue el responsable... —Sufrirá, lo tor

