Por la mañana cuando desperté lo primero que hice fue mirar el reloj eran las 7:05 am ¡Diablos! Llegaría tarde a la reunión con Esteban Cazares. Como pude tome una ducha rápida me cambie con la primera ropa que saqué de mi closet, ni si quiera desayune. La dirección que me había enviado estaba del otro lado de la ciudad, así que tuve que enviarle un mensaje avisando que llegaría un poco tarde. El corazón me latía fuerte, no sabía que esperar de esta reunión, lo que si tenía claro era que no quería que Ernesto se volviera a derrumbar. Tan sólo imaginarlo sufriendo se me partía el corazón, él se alejó de mi para protegerme, pero de verdad esperaba que mis acciones lo protegieran a él. Cuando llegué a la dirección señalada era más de las ocho y cuarto, el lugar donde me había citado con Es

