Los días pasaron, pronto mi cuerpo regresaría a la normalidad, mi recuperación estaba casi completa. Eran los primeros días de agosto, casi dos meses después de que Selín me había disparado, estuve casi tres semanas en el hospital hasta que al fin me dieron de alta, después tuve que tomar reposo absoluto para terminar mi recuperación, podía caminar distancias cortas dentro del departamento, sentarme y ponerme de pie sin ayuda. Pronto mis padres necesitaron regresar a Montenegro para atender sus negocios, no podían quedarse para siempre en Montenegro. Insistieron en que me fuera con ellos, pero necesitaba recuperarme aquí, ahora que tenía el título profesional en mis manos necesitaba buscar trabajo además de necesitar hablar con Ernesto, si él no quería saber más de mí, al menos necesitab

