Andrew:
Eloise, mi hermana, más que eso, es mi confidente y quien me ha apoyado en el transcurso del camino, no dejando de lado a Giulia, mi ex novia, la que me apoyo en el tema del cáncer, las quimioterapias y en la administración de mi cadena de restaurantes, ella y mi hermana eran muy importantes para mi.
¿Por qué termine con Giulia? Pues, déjenme contarles que luego del cáncer, a ella no le parecía la idea de tener hijos artificialmente conmigo, aunque es algo estúpido y es que, cuando radicalmente cambie mi vida para mejorar y tratar de ser un hombre normal, ya no sentia ese amor por ella, así que en fin, yo solamente queria y pensaba en tener un heredero, un hijo mio que llevara mi sangre, heredara los mismos gustos por la música, la vida, los negocios y a las mujeres.
–Andrew McCallister, por favor, pasar a sala dos– espeto la enfermera, mientras que encontrábamos a candidatas para el vientre de alquiler y hacer el procedimiento de inseminación.
Si, hoy me encontraba en la clínica de fertilidad del instituto de Tennessee, convencido por mi hermana, ella solamente queria hacer realidad mis deseos, y no eran solo deseos, era algo que jamás pensé que se haría realidad en cuanto estuve batallando cinco años con esa enfermedad que da guerra.
Ver a todas esas parejas que venían a encontrar una solución y contemplar como albergaban sueños e ilusiones, en ellos, los mios.
Entramos a la sala dos, el doctor Taylor Moore, uno de los mas reconocidos del país por dar vida a los sueños de parejas infértiles, era el encargado de hacerme el hombre mas afortunado con un hijo, uno que jamás crei tener. El se levanto de su comoda silla detrás de su escritorio, se acerco a mi hermana y la saludo con un beso en la mejilla, a mi me estrecho la mano en un saludo formal, nos indico que nos sentaramos y empezó a hablarnos en lo que consistía el proceso de la inseminación, y extendiendo un cartapacio confidencial, mientras seguía hablando, solo podía ver lo que se me estaba mostrando.
No escuchaba, solamente me concentre en buscar una madre sustituta para mi hijo, o mas bien, una cuna que lo albergara por nueve meses y luego me lo entregara, pero para ese entonces, la cuna debía de ser preciosa, me imagine a mi hijo, por un momento, con los ojos color avellana, cabello rubio, nariz pequeña como la de un botón, piel tersa y suave como la de un petalo de rosa… en fin, solamente en ese momento pude escuchar la voz de mi hermana.
–Andrew, ¿estas bien? –pregunto con preocupación.
Una lagrima escapo de mi ojo derecho, no podía creer estar aquí, ya no siendo espectador, sino uno de los protagonistas que daría vida a su sueño de ser ´padre después de una crisis de salud tan grande. Definitivamente, no quería ser como nuestra madre, la que nos abandono por ir en busca de los deseos de su corazón y quebrándonos el nuestro.
–Claro, es solo que me abruma la idea, mas bien no lo creo, debes pellizcarme para saber que esto es real, Eloise, por favor.
Ella se rio en conjunto con el médico, mientras yo seguía con el catalogo de las futuras cunas de mi heredero, de mi bebé.
–Ella, me gusta– dijo mi hermana, señalando a una preciosa chica de ojos verdes y cabello castaño, no era lo que imaginaba para que cocinara a mi hijo, pero, lo que importaba era que fuese una cuna sana, que todo saliera perfecto y por supuesto que viviéramos juntos. Solamente era que no queria perderme nada del crecimiento de mi hijo y yo cuidar de que la cuna no comiera algo insano o se embriagara con mi hijo en sus entrañas.
–¡buen ojo! Es una de las chicas más sanas que tenemos, muy responsable y esta dispuesta a ser vientre en alquiler.
Me quede pensando, y bueno, concertamos una cita en unos días para llegar a un acuerdo con mis reglas, obviamente.
Sali contento, salí con emociones y sentimientos encontrados, queriendo que ya todo se pudiera hacer lo mas rápido posible.
Saliendo de la clínica, caigo al suelo después de que un torbellino me atropellara, un torbellino de cabellos rubios iba con mucha prisa, solamente pude bufar en señal de irritación y estrés, subiéndonos al auto con mi hermana, nos dirigíamos al restaurante del centro, le daría la noticia a mi padre, queria que viera que estaba decidido a vivir la vida al máximo.
(***)
–Y ¿entonces eso es lo que quieres? –pregunto muy serio.
Yo estaba más seguro de lo que he estado antes, así que bueno, solo asentí y sonreí, nadie quitaría la sonrisa de mi rostro, mi hermana también estaba muy feliz por mí.
—creo que serás un excelente padre, ahora… ¿Cómo está tu novia? ¿Acepto la inseminación? —quedé asombrado, pensé que había quedado claro que yo ya no estaba con Giulia.
—Padre, no tengo novia, tomamos la decisión de un vientre de alquiler, es seguro y la chica vivirá conmigo, quiero este en todo momento con mi futuro hijo— sabía que era una idea arriesgada, pero tenía que tener fe en esto.
Haley:
Rose me autorizo salir antes del tiempo y pagarme antes que a todos, necesitaba ir a pedir información acerca de los pasos de cómo “donar” mis óvulos y así, poder hablarle a Dereck y coordinar la operación de mi hermano, con los cuarenta mil dólares que tenía ahorrado y el fideicomiso que dejaron mis padres, podría operar a mi hermano y esto quedaría solamente como un recuerdo.
Tomé el metro y un Lift, llegando como loca a la clínica, de mis nervios solo vi como empuje a un hombre que iba saliendo de ahí con su esposa, al parecer mucha gente millonaria tiene problemas de infertilidad, así que por mi parte, el dinero no sería excusa, ellos serían felices y nosotros también.
Llegue al piso dos, allí me darían la información que necesitaba saber y de una vez, someterme a alguna prueba básica o tal vez, pedir una fecha en esta semana para dar inicio al tratamiento, estaba aquí en la clínica de las ilusiones, donde los sueños se hacían realidad.
—Todo es por ti, Matthew.