Lance a Deb: "Yo también te extrañé. No te lo tomes a mal, pero sabes que eres un bombón, ¿verdad? Así te llaman los chicos. Aunque solo seamos amigos, me gusta mirarte. Soy un cerdo. Me declaro culpable. Y en cuanto a los chismes, supongo que te refieres a la profesora Amarilla y al entrenador Johansen, ¿no?" Deb a Lance: Sí, ¿te lo puedes creer? En su oficina, nada menos. Dijeron que su marido los sorprendió, en medio de, ya sabes, la consumación. La conozco. Es guapa, ¡pero vieja! Debe de tener unos 50 y Johansen solo, ¿cuántos?, ¿35 o 40? Lo que he oído es que su marido la echó y se mudó con Johansen. Lance a Deb: ¿Te refieres a follar, verdad, Deb? No quiero escandalizarte, pero según me contaron, Johansen es enorme y la estaba dando duro, e incluso después de que su marido irrumpie

