—¿Cuándo vuelve Julian? —pregunto, mientras veo cómo prepara el cebo en el anzuelo. Lo que está haciendo parece asqueroso, me alegra que no me pida que la ayude. —No lo sé —dice Beth—. Volverá cuando se haya hecho cargo del negocio. —¿Qué tipo de negocio? —Ya se lo había preguntado, pero esperaba que me respondiera en algún momento. Suspira. —Nora, deja de fisgonear. —¿Qué más da que lo sepa? —La miro con cara de frustración—. No voy a ir a ningún sitio durante un tiempo. Solo quiero saber quién es, solo eso. ¿No crees que es normal que tenga curiosidad en mi situación? Vuelve a suspirar y lanza el anzuelo al océano con un movimiento suave y practicado muchas veces. —Por supuesto que sí. Pero Julian te contará todo si quiere que lo sepas. Respiro profundamente. Ya veo que no voy a

