Solo en mi habitación quedé peor a como cuando llegué. Por más que quiera pensar diferente la cabeza y el corazón no me dan para ver la situación de un modo diferente. Todo pareciera apuntar a que Marissa algo ha de tener con el padre de Nathaniel, sino entonces como se justifica ese cambio tan repentino en ella, por qué esa tristeza, por qué esa confusión en su mirada. Aunque Ana quiera hacerme ver las cosas de manera diferente no puedo hacerlo. Debo poner los pies sobre la tierra, prepararen para lo peor, y es aceptar que Marissa tal vez nunca me quiso, solo anduvo detrás de mi dinero como todas las mujeres que a las que le doy entrada a mi vida. Me duele al alma, siento un dolor agudo en el pecho que no puedo explicar, el dolor de cabeza ha ido cediendo, pero las fuerzas poco a poco

