- Ah, ya saliste de la ducha –me dice José Manuel viéndome llegar a la sala de estar. - ¿Y Nat? –le pregunto-. - Se quedó dormido –me responde mirándome fijamente- me dijo que tenía sueño, quiso que lo acompañara a su habitación, como no vi nada malo en ello, mientras te duchabas aproveché para acostarlo. - Está bien, no hay problema –hago una pausa para mirar el reloj de la sala de estar-. - Ya me voy, mañana volveré otro rato para estar con ustedes –me dice acercándose a mí-. - Está bien -le contesto con vacilación dando un paso hacia atrás al interpretar sus intenciones-. - Marissa, sé que te dije que iba a ser paciente, que iba a esperar me dieras una respuesta, pero no aguanto más, verte todos los días me está enloqu

