Conocer esa parte de su vida conmovió aún más mi alma. Escuchar de su boca la vida tan triste que ha llevado me dio temor ante la suerte de mi Nat en el mundo, me hizo recordar el rechazo de José Manuel sin ni siquiera haber nacido desde que supo de su condición. Es muy triste darse cuenta de la naturaleza del ser humano, es muy triste creer ser la perfección cuando careces de otras virtudes que terminan por hacerte un ser horrible a los ojos y el sentir del mundo. Me hizo caer en cuenta de la enorme responsabilidad que pesa sobre mis hombros de formar a un hombre con la visión suficiente para tener absoluta confianza en sí mismo, obviamente sin obviar sus limitaciones. Ayudar a fortalecer su espíritu de modo que no aparezca en el camino ninguna persona, sobre todo una mujer a hacerlo se

