Ha transcurrido un mes después de la horrible experiencia del secuestro. La siguiente semana de ese hecho, retomé mi rutina diaria y Nat volvió al preescolar. Desde el día que José Manuel volvió a plantear la posibilidad de retomar la relación que una vez tuvimos, no ha dejado de venir a visitarnos. Viene todas las tardes o algunas noches. Temo que coincida con Mauricio, sin embargo, para suerte de todos no ha sido así. Me ha costado mucho disimular la incomodidad que me produce temer que José Manuel lo encuentre cara a cara y se torne agresivo con Mauricio. Conozco el límite de sus arrebatos cuando algo no le gusta, y una de las cosas que me quedaron grabadas del tiempo que convivimos, es que no le gustaba a ningún hombre cerca de mí, esa era una de las razones por las que me mantenía

