—¿Tanto te gusto? Ya me imagino si te hubiera besado —Me burlo un poco —Seguro que nunca habías tenido en tu cama a una mujer de verdad.
—Nunca una tan ardiente y que me hiciera repetir más de una vez he de confesar —Estaba de espaldas vistiéndome, cuando él de un solo golpe se levanta y me abraza por la espalda. Sus manos suben a mis senos y juro que esto es algo tan extraño para mí, porque el solo sentir su tacto siento que mi parte se ha humedecido —Tendré que darte una buena despedida, para que lo pienses muñequita.
Iba refutar al escuche que me llamo muñequita, pero antes de eso tenía su m*****o llenándome, de una sola estocada y de mi boca solo salió un gemido, más que el reclamo que intente hacer.
Me pego a la pared y elevo, entrando por detrás, con delicadeza me sostuvo, es tan fuerte que con una sola mano es capaz de sostenerme, mientras la otra estruja con rudeza mis senos, mi cuerpo se aferra a él y hace movimientos para poder sentirlo profundo, que me llene por completo montándolo.Y tal como lo dijo me dio una despedida espléndida.
—¿Te seguirás negando a que seamos exclusivos? —Me baja una vez que hemos explotado, pega su frente a la mía, su mirada es tan sexy.
—Está bien, repitamos un par de veces más. Dejare el aviso por si coincidimos podamos repetirlo. Ahora me despido, que soy una mujer de negocios y tengo cosas pendientes.
—¿Cosas pendientes en un fin de semana?
—Las mujeres de negocios no sabemos de fines de semana, pensé que tú también eras un hombre de negocios, pero bueno no investigare porque no tengo interés en saber. Nos vemos —Sin más digo y le mando un beso.
Se que para su personalidad egocéntrica que dejo ver en toda la noche el decirle que no me interesa debió ser un golpe directo a su ego y es que sí es todo un dios griego, folla como el mismísimo demonio, pero no es para tanto, tengo que dejarle claro que aquí él no manda.
Digo, él fue el que pidió la exclusiva, es él, el que quedó fascinado. Salgo con prisa de ahí, bueno con la prisa que se me es permitida, ya que como lo dije, ese hombre folla como el demonio y eso ha hecho que tenga cierta dificultad para andar.
Voy directo a casa y me doy un baño con agua caliente para relajar mis músculos y ponerme arreglar mis pendientes que por cierto están muy lejos de ser de una mujer de negocios. Lo que tengo pendiente es lavar mi ropa para toda la semana, solo tengo hoy para hacerlo, si es que quiero tener algo que llevar a la oficina.
Tuve una excelente noche y una maravillosa mañana pero mi cuerpo está resintiendo los estragos de tal faena, ahora sí, parece que ha sido mi primer día en el gimnasio, mi cuerpo se siente adolorido y el ir a los sanitarios a realizar mis necesidades, también ha sido una situación graciosa, que me ha hecho sufrir, pero que lejos de tener un rostro de dolor está el de una mujer satisfecha y feliz.
Los lunes sin duda son mi mayor dolor, amo mi trabajo, pero para mí los lunes son todo un tormento. La ciudad es un caos, todo mundo corre, el tráfico es imposible y como siempre, algo tiene que pasarme a mí, justo este día. Una mujer que cruzaba corriendo la avenida me empujo y caí, casi frente a un auto, el cual alcanzo a frenar, pero el conductor lejos de salir a ver que me había pasado solo me grito que me fijara y que parecía una loca y no sé cuántos insultos más.
Con la caída se ocasiono que mi mano terminara lastimada. Llego a la oficina y Rose, corre auxiliarme al ver mi mano.
—Gine, ¡por dios! ¿Qué te paso? Mira como has llegado —Lo dice por mi mano y porque seguramente termine hecha un desastre.
—Ni me preguntes que una loca termino aventándome en plena avenida antes no me arrollo un auto. Apenas si alcanzo a frenar si no me lleva.
—En verdad que los lunes no son tu día, siempre pasa algo. Pero bueno, ven vamos al baño que te ayudare a limpiar y tal vez tu día comience a mejorar.
—¿Por qué lo dices?
—Porque el viernes, tal parece que de nuevo, hubo escandalo con la asistente del CEO, ya sabes la historia, terminaron echándola. Fue un escándalo, no sé porque los viernes siempre sales corriendo, te pierdes de los grandes chismes.
—¿Y eso que tiene que ver conmigo? —Pregunto un poco fastidiada, porque si bien Rose es mi única amiga, la verdad es que es bastante comunicativa por así decirlo, sabe la vida de todo mundo hasta de los peces grandes y eso que ni los conocemos.
—Ah, pues veras, justo por lo que paso el viernes, es que se abrió la convocatoria para aspirar como asistente. Esta vez no reclutaran por fuera, si no que buscan a alguien dentro de la empresa, que sepa en manejo y qué sea una persona que este sobre saliendo. Gine, tú eres la indicada para ese puesto.
—¿Yo? La indicada para ese puesto ¿te has escuchado? ¿Cómo puedo ser yo la indicada para ese cargo? ¿No recuerdas como son las asistentes de nuestro misterioso CEO? —Le digo con sarcasmo y rio —Una top model, es lo que se requiere para siquiera aspirara ese cargo ¿no me has visto? Además, yo quiero sobresalir y estar en un puesto donde pueda aportar y sobre todo durar. La asistente que más ha durado, duro tres meses —Le digo, porque parte de la fachada para no ser localizada por mi padre es justo ocultándome y no es por presumir, pero mi belleza es algo que podría delatarme, por eso es que en la empresa soy conocida como el patito feo.
Visto todo lo contrario a lo que era, nada a la moda, con faldas largas y holgadas, blusas dos tallas más grandes y con sacos o abrigos aún más grandes, pareciendo un saco de papas, pero sin papas, un moño en el cabello y unas gafas que no necesito, pero que ayudan a ocultar mi rostro, el cual cada día le pinto una ceja pronunciada, y pongo lentes de contacto color café para que el azul de mis ojos no se asome.
—Pero es que esta vez es diferente, la presidenta es quien elegirá a la nueva asistente y según se, se basara en las capacidades y crecimiento que hayas tenido dentro de la empresa, además de que lo que más está buscando es a una mujer fe, una mujer que digamos no sea atractiva para su nieto, nuestro CEO —Rose dice y se detiene antes de mencionar que lo que buscan es una mujer preparada pero fea.
—Piénsalo, esta sería la oportunidad que has estado buscando además que el sueldo, “¡ufff!”, es de ensueño. Ni nuestro gerente gana en un año, lo que la asistente se llevara en un mes —Me dice y eso último, es lo que me atrae.
Mi sueño es sobresalir, y lograr un gran cargo, pero la realidad de la vida es que, con este disfraz de fea, pocas oportunidades se me han abierto y ha sido difícil. La vida en verdad es dura y más si estás sola, pensé que sería más fácil, pero sin el respaldo de nadie es muy difícil. Con el sueldo que ofrecen, podre cambiar a un mejor lugar para vivir y, tal vez, ahorrar para un día poner mi propia empresa como es mi sueño.
—¿Cuándo hay que postularse?
—Hoy mismo y las entrevistas serán por la tarde —Dice y salimos corriendo para registrarme para el cargo.