Recordé de nuevo las fotos que había visto y cuán sorprendida había estado de lo familiar qué eran para mí, y recuerdo también que quise advertirle a mi hermano al respecto pero demasiadas cosas ocurrieron al mismo tiempo. En mis memorias sentía que habíamos tenido todo el tiempo del mundo para escapar de allí, pero en realidad no habían sido más que simple segundos. ¿Qué se supone que debí haber hecho entonces? Esa era una pregunta que iba a ser muy por mucho tiempo. Por el momento estaba atascada dentro de mis propios pensamientos, perdida en las palabras del recolector de almas y lo que había intentado advertirme.
—Había fotos de nosotros —dije de nuevo al ver que no decía nada aún, como si no estuvieran seguro sobre lo que habían escuchado, lo cual entendí al tener en cuenta la forma en que se escuchaba mi voz.
—No quedó mucho para ver —quiso explicar mi padre —, pero también realizamos una investigación al respecto, alguien está trayendo recolectores de sombras para ir tras ciertas personas, por eso utilizan sus fotos...
—¿Por qué? —le pregunté a mi padre asustada.
—Venganza... A veces las personas guardan demasiado resentimiento en su corazón —explicó mi padre.
—¿Qué fotos eran? —preguntó mi madre entonces.
—El día del lago... —dije y ella me miró pensativa, entonces si un vistazo a Caleb —, ¿qué ocurre?
—Llevé algunos álbumes de fotos la casa de Caleb para buscar algunas cosas —no quiso profundizar en el propósito de aquella acción —, se supone que todas nuestras fotos están en el apartamento, ¿creen que alguien pudo haberlas tomado o las encontró en internet?
Todos empezaron a hablar al respecto mientras di una mirada alrededor, no había ni un solo espejo en la habitación. Entonces miré mis manos y mis brazos, y pasé mis dedos por las vendas con la intención de descubrir los que había debajo. Una mano se posó sobre la mía y detuvo mi avance de inmediato, al levantar la mirada encontré a Caleb frente a mi, se estaba sentando en el borde de la cama para quedar a mi nivel y poder hablar conmigo.
—El doctor dijo que las vendas deben manteners, pusieron algo en tu piel y no es bueno que entre en contacto con el aire —tuve la sensación de que era una verdad a medias, pero de todos modos dejé que me convenciera.
—¿Por qué nadie habla sobre Mason? —le pregunté entonces, y la habitación se quedó en silencio.
—Mara...
—Intenté llegar a él —le dije, y él extendió sus manos hacia mí —, intenté buscarlo...
Fue así como me encerró dentro de sus brazos, sobras o se sintió opresivo para mí, cómo si quisiera con tenerme en ese mismo lugar y callar mi voz. Entonces empecé a luchar contra él, me removí entre sus brazos en busca de libertad, Pero eres y aferro a mí con todas sus fuerzas. Hasta que finalmente me calmé después de tomar profundas respiraciones, tuve la sensación de que en realidad no había peleado contra el sino contra mí misma.
—El fuego lo consumió todo —me susurro al oído y el mundo se detuvo por un segundo, y luego por un minuto entero.
—¿Lo están investigando? —pregunté de forma calmada.
—No han descubierto mucho —asumí que Caleb hablaba sobre la policía.
Cuando Caleb sintió que mi cuerpo finalmente había perdido todo ánimo de lucha me liberó de sus brazos para alejarse un poco y así poder mirarme a la cara, sus manos recorrieron mi rostro poniendo todo cabello rebelde detrás de mis orejas. Su mirada concierto matiz de tristeza me observaba con mucho cuidado, él quería protegerme de lo imposible. Quise confortar un poco y decirle que no había necesidad de esforzarse tanto, pero no pude encontrar las palabras para hacer tal cosa porque me sentía perdida y con necesidad de ser confortada también. La puerta de la habitación fue destrozada y el doctor entró, no estaba segura de quién lo había llamado pero al menos eso me había permitido ocupar mi mente en algo más. El hombre procedió a realizar mi un chequeo rápido aunque conciso, revisó que todas mis vendas estuvieran bien puestas y me preguntó si sentía dolor, luego se preocupó al ver mi mano sangrando y ambos nos dimos cuenta qué la aguja que se supone debería estar conectada allí no lo estaba. En algún momento me la había arrancado por accidente, tal vez cuando caí fuera de la cama, realmente no me había dado cuenta porque no sentía nada.
—Enfermera —llamó a la mujer detrás de él, y pidió que me ayudara a poner la aguja de nuevo para así recibir las medicinas —. Cambiaremos las vendas dentro de poco —dijo él regresando su atención a mí.
No quise preguntar sobre las quemaduras porque temía escuchar cualquier tipo de respuesta, al igual que deje de preguntar sobre mi hermano porque nadie quería hablar de ello.
—Todo estará bien —aseguró Caleb cuando lo miré de reojo.
—Quiero ir a casa —dije entonces y todos me miraron para luego dar un vistazo al doctor.
—Mañana haré otro chequeo y entonces decidiremos —me informó el doctor y procedí a levantarse para irse después de intercambiar unas pocas palabras con mis padres.
—¿Tienes que regresar al trabajo? —le pregunté a Caleb y el sacudió la cabeza en negación —. ¿Quién se va a quedar conmigo?
—Voy a quedarme...
—No es buena idea, necesita alguien que se asegure que ningún espíritu... —mi padre no estaba de acuerdo con Caleb.
—Quiero ver a Mason —les dije y se quedaron callados de nuevo.
—Podemos hablar de esto más tarde —dijo mi padre, pero mi hermano se acercó a mí y me susurro al oído queríamos juntos cuando no hubiera nadie.
—Yo me quedaré con ella esta noche ustedes tienen mucho por hacer —hijo Caleb —, además...
—Pero... —Milo intento oponerse a la idea, sin embargo mis padres estaban totalmente de acuerdo, pude ver en sus rostros llenos de cansancio estaban teniendo un largo día y había mucho por pensar —, voy a quedarme un poco más, luego me quedaré en casa de un amigo que vive cerca para que no se preocupen —, dijo a nuestros padres al ver que ya habían tomado una decisión.
—No creo que sea una decisión muy inteligente considerando la situación en la que nos encontramos —dijo mi madre preocupada.
—Tengo que quedarme —hijo mi hermano con gran resolución y mis padres lo miraron asombrados, probablemente asimilando que su hijo se estaba convirtiendo en un adulto, y no siempre podrían manejar su vida como desearan.
—Entonces, quédate —dijo mi padre finalmente y luego de una ronda de besos y despedidas se fueron porque la hora de visitas llegaba a su fin. así fue como mi hermano los acompaño hasta la salida y nos permitió un momento a solas a los dos, en todo ese tiempo Caleb nunca suelta mi mano.
—¿Qué va a pasar con la empresa? —pregunto de repente y él me miró como si es que yo no tuviera mucha importancia.
—Lo importante es que todos los empleados se encuentran bien, y cómo la casa no estaba haciendo usada traslade algunas cosas, para que fuera la oficina principal por el momento —me informa pensativo.
—¿Qué dicen las noticias sobre lo que pasó? —pregunté con curiosidad.
—Susana se encargó de eso lo mejor que pudo —, mencionó a la mujer de relaciones públicas —, puso que mi secretaria había ido a la zona de máquinas para esperar por los técnicos querían a inspeccionar... El caso es que dijo que habías llegado demasiado temprano y por eso los técnicos aún no habían llegado, aunque estoy seguro qué no hay ningún reporte sobre algún fallo...
—Alguien más lo hizo de forma intencional —le dije refiriéndome al asunto que había hablado con mis padres —, parece que hay alguien que tiene mucho resentimiento...
—Eso parece —dijo pensativo —. Debemos tener mucho cuidado, por eso pedí a Susana que fuera muy cuidadosa con la información que compartiera, me sorprendió un poco que te nombrará como mi prometida... No es que no pensará en pedírtelo, sino que me preocupa haber arruinado la futura propuesta...
—¿Entonces todos piensan que estamos comprometidos? —le pregunté.
—Susana dijo que así el público se pondría de nuestro lado en la situación evitaríamos demandas, después de todo la explosión nos afecto directamente a nosotros... —se detuvo a explicar la situation.
Me quedé en silencio al pensar en ella, toda la situación me molestaba y me tenía en una situación de desconcierto.
—Vamos a estar bien —dijo Caleb.
—No, ya estamos perdiendo —le dije —, perdimos a alguien... Aún podemos perder mucho más, aún...
—Shh —, Caleb intento calmarme mientras empezaba a caer en la desesperación.
—No, no lo entiendes, ella intento advertirnos, si tan solo pudiera recordar... Necesito recordar —le dije molesta.a
—Necesitas respirar y contar hasta 10 —me dijo, y asentí de acuerdo con él, porque si iba a pensar en la forma para arreglar todo esto necesitaba calmarme primero —. Siento no poder ayudar más —dijo entonces.
Caleb me miró lleno de tristeza y puse mi frente sobre la suya, ni había palabras para mejorar la situación en la que nos encontrábamos. Solamente podíamos hacernos compañía en silencio, para calmar nuestro corazón y buscar un poco de paz.
—Estaba tan asustado —dijo él de repente —, creí que... Creí que te había perdido, después de todo lo que hemos pasado... —, su voz se quebró.
—No quise...
—¿Por qué entraste a ese lugar? —preguntó —, ¿por qué lo hicieron? ¿Por qué...?
—Es nuestro trabajo —dije en un susurro lastimero.
—Eres todo lo que tengo —murmuró —, se supone que encontrarémos la felicidad juntos, quiero una vida contigo, Mara, lo quiero todo.
—Caleb.
—Quiero todo lo que la vida pueda darnos, te quiero a ti —continuó, y la mano que sujetaba la levantó para ponerla sobre su pecho —, porque soy tuyo, esto es tuyo y...
Sin pensarlo tomé su otra mano y también la puse sobre mi pecho, quería que sintiera el latido de mi corazón así como yo sentía el suyo. Entendí que estaba intentando volcar todos sus sentimientos en palabras, era una confesión como también una promesa, eran sus votos de amor. Por eso deseaba que entendiera que yo también sentía lo mismo, simplemente no habíamos tenido el tiempo suficiente para expresar nuestro amor sin que el mundo se saliera de control a nuestro alrededor.
—Esta soy yo, soy una Blackallister, la muerte siempre me rodeará e intentará jugar con mi vida —expliqué —, no puedo ser solamente tu secretaria o tu novia, o prometida... Pero mi corazón late por ti, como el tuyo late por mi, y eso no lo puede cambiar nadie. Por eso, voy a tomar mejores decisiones de ahora en adelante, y no dejaré que nada me haga dudar de nuevo.