Cuando abrí mis ojos de nuevo vi un techo sobre mí que no pude reconocer, y mientras parpadea va a poder recordar el humo que lleno mis pulmones y me hizo toser una y otra vez. Todo mi cuerpo dolía porque había sido lanzada en el aire contra alguna pared, sin embargo mejor sea levantarme y camine con pasos arrastrados hacia el fuego. Es que a veces los instintos se hacen cargo cuando tienes una meta, mi mente está enfocada en lo último que recordaba qué era mi hermano. Pero no había sido lo suficientemente fuerte como para llegar a mi destino, y en algún momento el oxígeno había dejado de entrar en mi cuerpo y la falta de fuerza había hecho qué fallará en mi cometido. De modo que el techo sobre mí solamente me trajo pánico, o tal vez fue la mujer que me miraba desde allí con su cabellera cayendo, ella me miraba fijamente con sus ojos fijos y su vestido volando a su alrededor.
—Sí, te estoy viendo en este momento —le dije molesta, y me asusté Al escuchar la voz ronca que salió de mi cuerpo.
Entonces me levanté de la cama de un salto, lo cual fue posible gracias a la adrenalina e insistencia que había dentro de mí porque la fuerza me faltaba, sentir dolor minutos después cuando estaba apunto de llegar a la puerta y mis rodillas se dieron ante mi propio peso. aún así me arrastre hasta la puerta mientras notaba las vendas en mis brazos y parte de mis piernas. Me caí entonces sobre mi pecho y lo único que pude ver eran mis manos, mi piel Lucía bastante mal y eso me asustó de inmediato. pude haber pensado en ello un poco más si no fuera porque algo llamó mi atención, es que había captado cierto movimiento a mi alrededor, y poco a poco frente a mí apareciendo una tela negra perteneciente a una larga túnica. Así que levante la mirada poco a poco siguiendo la túnica hasta dar con el rostro que casi siempre intentaba ocultarse en la oscuridad, él me miraba con ojos rojos llenos de ira, y no era el único que estaba molesto en ese momento.
—¿has tenido que ver con esto? —le pregunté inmediato con la voz ronca que no lograba reconocer y de todos modos me pertenecía.
—Ciertamente es curioso cómo el pasado el presente y el futuro son el mismo, y aquí estamos tú y yo observando lo que pasó y lo que pasará, ¿alguien más podrá recordarlo aparte de nosotros dos? ¿o se quedará solamente nuestras memorias porque ambos fuimos parte de ello? —dijo él sin ningún sentido para mis oídos.
—¿de qué estás hablando? —le pregunté confundida.
—No te enfoques tanto en el dolor sino en los acontecimientos, debes recordarlo todo para que después no vuelvas a cometer los mismos errores —me dijo con desdén y de forma inesperada se agachó para mirarme un poco más de cerca, no creo que nunca nadie antes de mi familia o de mi clase haya estado tan cerca de un recolector de almas, como yo lo estaba en ese momento —. El tiempo es relativo e infinito, y todos nosotros solo somos simples almas y fichas dentro de un juego de mesa infinito.
—Muy filosófico... —comenté sin ánimo de ofender y lo escuché dejar salir un suspiro molesto.
—Apuesto que ha escuchado muchas cosas sobre los recolectores de almas, pero al final todos vivimos con verdades a medias, por eso se crean las leyendas y los monstruos —dijo lentamente —. ¿Sabes qué son realmente los Blackallister? Hay una razón por la cual pueden ver seres del más allá...
—¿Tal vez porque uno de nuestros ancestros perdió una apuesta contra el ángel de la muerte? —añadir irritada por la repentina conversación qué me apartaba de mi búsqueda.
—No... Nada de eso...
Me miro como si esperara que adivinar a la respuesta por mí misma, tal vez estaba cansado de hablar quería ver si se me ocurre alguna idea extraña. Pero no me sentía bien como para pensar en algo diferente o extraño, simplemente quería escuchar la respuesta para que así se marchara.
—¿Crees que hay otras vidas? —me preguntó.
—¿Tú y si alguna otra vida antes de ser lo que eres ahora? —le pregunté con curiosidad y el inclino un poco su cabeza pensativo.
—Sé de hecho mi existencia... No tengo recuerdos de tal cosa, pero está observando por mucho tiempo desde que mi tiempo como un recolector empezó—divagó un poco entre sus ideas y recuerdos —. He escuchado lo que tu gente dice sobre nosotros, sobre nuestros recuerdos perdidos, ¿no es extraño que no se nos permita mostrar nuestros rostros? ¿Te miran que alguien nos reconozca? ¿O que tal vez nosotros mismos podemos reconocer el reflejo de nuestro rostro?
—Cometiste un pecado muy grande en tu vida y ahora lo estás pagando como un recolector de almas, eso es lo que se y sin embargo hay algo extraño en todo el asunto...
—¿Y si en realidad ustedes también son recolectores de alma pero en vida? —dijo él a modo de pregunta para hacerme pensar al respecto.
—¿Dónde se encuentra mi hermano ahora? —pregunte para terminar con la extraña conversación que estábamos teniendo, sentía que no estaba yendo a ningún lado.
—Me lo he llevado conmigo cómo se supone que haré con todos los tuyos hasta recuperar el alma perdida, y sin embargo no será suficiente... Porque al final será reclamado por alguien más, su alma no puede ser tocado por un recolector de almas, al igual que la tuya tampoco...
Lo miré respirando un poco más rápido mientras intentaba llevar a cabo un conteo en mi cabeza que me ayudara a calmarme, es que no había forma de que pudiera enfrentarme a él y no había caso o importancia si le gritaba o me enojaba. Fue así como la pérdida se asentó en mi muy lentamente, con la sensación de que lo que estaba viviendo no era real sino una ilusión, niño que quería olvidar rápidamente.
—¿Estás lista para ver lo que va a pasar ahora? —me preguntó con calma.
—Lo dices como si nada de esto fuera verdad —dije confundida mientras analizaba todas las cosas que había dicho, había algo muy extraño la forma en que me estaba hablando —. ¿Por qué me estás diciendo todo esto? ¿Por qué te has atrevido acercarte tanto a mí?
—Eso fue lo que te dije cuando iniciamos esta conversación, ya te lo advertí para que no sufras innecesariamente...
Me quedé pensando en lo que había dicho y finalmente llegué a una conclusión sorprendente para mí. Así que lo miré asimilando la nueva información, y él siempre mente espero aquí hablara mientras me miraba.
—¿Acaso...?
La puerta se abrió de golpe y mis padres entraron preocupados, ante la repentina intrusión el recolector de sombras desapareció en el aire. entonces los miré a todos sorprendida con una extraña sensación en el pecho, en ese mismo momento ellos se quedaron mirándome de forma interrogante.
—¿Cariño, qué haces en el suelo no deberías estar ahí? —dijo mi madre mientras se aproximaba a mí para ayudarme a levantarme, pero era demasiado pesada para ella así que mi padre también me ayudó y juntos me hicieron regresar a la cama.
—Yo... —no supe que decirles y además la garganta empezado leerme demasiado.
—Será mejor que no hables tu garganta puede estar aún irritada por el humo —explico mi padre mientras me ayudaba acomodarme en la cama.
—Pero no te preocupes, todo va a estar bien, los doctores han hecho cuando han podido y aún quedan muchas más cosas por hacer —dijo mi madre mientras miraba los vendajes en las diferentes partes de mi cuerpo.
Después de que dijeron todo eso nos quedamos simplemente mirándonos sin decir nada, se notaba que ellos no querían profundizar en el tema y por eso desvariaban con todo tipo de información sin contexto alguno. Hasta que repentinamente mi padre recuerdo que había agua en la habitación y corrió hacia la mesa donde estaba el gran jarrón y los vasos, para poder brindarme tanta agua Como pudiera y así ayudarme de alguna forma. Ambos estaban intentando ser útiles para mí, y no hacían si no darme sonrisas nerviosas que me asustaban un poco.
—No quieren hablar de Mason —dije de forma comprensiva y vi los ojos de mi madre abrirse de par en par —. Pero, alguien tiene que hablar de él...
La puerta se abrió nuevamente y Caleb entró pensativo, luego levanta la mirada y me vio sorprendido porque estaba despierta. Antes de siquiera hablar de una mirada a mis padres para confirmar la situación, se notaba que no quería decir nada equivocado. Detrás de él estaba mi otro hermano qué se estrelló contra su espalda, no se había dado cuenta que Caleb se había detenido porque estaba concentrado en su teléfono.
—Bueno, a veces hay que decir algo cuando uno se detiene —comentó de forma pasiva, entonces asumo la cabeza para ver el interior de la habitación y me vio sentada mirándolo —. Ah, ¿pero si la bella durmiente ya despertó que hacen todos están callados? —dijo y se acercó a mí sin esperar —, todos han estado hablando de ti y tú aquí roncando...
—Hubo una explosión —me atreví a decir entonces.
—No, hubo como dos o tres en realidad —dijo mi hermano menor.
—Milo —murmuró mi madre pidiendo que se callara.
—Todo el edificio fue evacuado, y ahora mismo se está llevando una investigación al respecto —añadió Caleb con mucho cuidado.
—Alguien realizó un ritual —les informe entonces lo que había visto —, había fotos allí también...
—¿De quienes? —pregunto mi padre y lo miré asustada.
—Nosotros.