Capítulo 08. Narra Helen. Salimos de la habitación y fuimos juntos al comedor. Era la primera vez que desayunábamos juntos como esposos. Marina y Amanda se asombraron apenas nos vieron llegar juntos, sobre todo Amanda quien enseguida se colocó roja del coraje. —Siéntese señora Mayora, ya le sirvo su desayuno —María la sirvienta enfatizó al propósito mi apellido de casada. Me senté junto a Dylan. Amanda no perdió el tiempo para insinuarse y besarlo delante de mi, casi que en los labios. —Buenos días querido, pensé que ya estabas en la oficina. —Besó sus mejillas mientras yo la veía por el rabillo del ojo. —Hoy decidí pasar el día con mi esposa —indicó, sereno. Tuve que apretar las piernas por los nervios. —¡Ah ya veo! —respondió ella con aquella voz tan chillona que resultaba abrum

