Capítulo 30

1170 Words

Eme llegó a la tumba de su hija después de cinco años de ausencia, y sentía como si hubiera estado allí el día anterior. El lugar estaba envuelto en un aura de serenidad y melancolía. La hierba verde y bien cortada contrastaba con las lápidas blancas alineadas con precisión. El pequeño rosal plantado junto a la tumba de su hija agregaba un toque de color y fragancia al lugar, como un símbolo de vida entre la tristeza y el recuerdo. Y no pudo evitar preguntarse quién lo habría plantado, ¿acaso había sido Don? El corazón de Eme latía con fuerza mientras se acercaba a la tumba. Sus pies parecían pesar toneladas, cada paso era una lucha interna contra el dolor y la nostalgia que la embargaban. Sus manos temblaban ligeramente cuando tocó la lápida, sintiendo la frialdad del mármol bajo sus ded

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD