No esperaba el día más pesado de mi vida después de bromear sobre el viaje, Remi nos pide hacer limpieza profunda en todo el restaurante y ahora me duelen todos los huesos y hasta las pestañas. He trabajado en limpieza, he trabajado en restaurantes y en bares, pero no tenía ni idea lo que era la limpieza profunda hasta hoy. Literalmente hemos dejado limpio hasta debajo de las alfombras del ratón. que seguramente después la extenuante limpieza ya debe haber considerado el desalojo.
-chicos, en serio gracias... -dice Remi al cerrar el local. -nos vemos en el aeropuerto, no se olviden de llevar su pasaporte... -advierte mirando me solo a mí y ya no entendí nada.
-huy si... -rio caminando junto a Romeo.
-no vas a Sicilia? -pregunta al ver mi escepticismo entre risas.
-con que ojos, dijo el ciego?-bromeo apoyándome del brazo de Romeo.
-los boletos ya están comprados -mira a Remi como si yo estuviera loca.
-de que hablas? -pregunto mirando a Romeo que me ve y sonríe.
-Vamos a Italia, a Sicilia! -dice emocionada Remi -los cuatro vamos a Italia. -dice agarrándose de Victoria y ella la besa de tal manera que me hace querer un hombre que haga eso conmigo.
-¿como crees que pagare un viaje a Italia? -pregunto avergonzada. -tengo dinero ahorrado, pero no es para...
-y si mueres mañana? -pregunta Romeo dando un paso al frente. -y si no hay un mañana? -pregunta. -has pasado toda tu vida ahorrando para una desgracia o una situación difícil lo entiendo, pero por que no vivir un poco? -pregunta y toma mis manos. -si e quedas sin dinero antes determinar el viaje yo e ayudo, además los boletos ya están comprados, y están de ida y regreso...
-solo tienes que venir, divertirte y...
- ¿de qué hablas? -sigo sin creer.
-Victoria me dijo que cumples años el 5 de enero, y nosotros pensamos en dare un regalo, pero sabíamos que no aceptarías así que planeamos un viaje, podremos viajar porque Remi, Romeo y yo juntamos millas, así tenemos para el viaje y con lo que juntamos entre los tres costearemos el viaje y tenemos una cabaña reservada, por los próximos cinco días. -añade Remi. -así que ve a tu departamento y empaca tus mejores trajes de baño para los próximos cinco días y ropa linda...
-trajes? -la miro -solo tengo uno... -miro ingenua a los tres de manera aleatoria y se hecha a reír.
-Con ese busto yo solo me pondría una camisa blanca y al agua... -dice Victoria.
-se me vería todo... -salto con extrañeza.
-esa es la idea... -dice Remi entre risas y contagia a Romeo.
-yo te llevo al aeropuerto -se ofrece Romeo. -pero apresúrate que nos toca estar en dos horas en el aeropuerto... -me dice llevándome con el después de un par de besos que comparto con Victoria y Remi.
Ni siquiera puedo creer que vaya a viajar a París así de la nada, como si toda mi vida lo hubiese hecho, es realmente una locura, pero siendo honesta no me voy a ofender por un regalo de cumpleaños que siendo honesta es la primera vez que recibo uno.
Empaco todas mis cosas, las mejores, los lindos calzones que compre hace unas semanas, además ni siquiera sé por qué compre una lencería roja, si lo sé, es absurdo comprar lencería sexi y roja, de encaje que me costó 50 dólares, lo que no parece mucho y eso que estaba con el 40% de descuento, pero para mí lo es, no soy persona de comprar ropa interior costosa, con que sera cómoda estoy bien. Se me hizo difícil escoger la ropa, amo mi ropa ya que gracias a mis habilidades en costura, moda y diseño yo me hago mi propia ropa.
Toca la puerta y llega Romeo, le abro la puerta y el pasa y yo ni siquiera me he dado un baño, así que apenas él llega doy por hecho de que se me acaba el tiempo, así que saco un atuendo cómodo, una camiseta negra y un pantalón deportivo y tenis blancos, además de mis calzones con corazones rosas.
-ya deberías estar lista... -dice al verme con la maleta en la cama y con la misma ropa que salí.
-me doy un baño rápido y nos vamos rápido. -le digo entrando rápido a la ducha mientras el me cuenta todo lo que ha guardado para el viaje y los lugares que quiere recorrer, y siento que me habla en chino porque no se de los lugares ni nada.
Al salir noto como se me queda mirando, he tenido la sensación que le gusto, esa manera en la que me mira, como pone su mano en mi cintura cuando se acerca,cuando ríe me mira y siempre se preocupa por mi primero, pero jamas ha dicho nada.
-Remi y Victoria ya deben estar allá. -digo secando mi cabello. -solo me peino y salimos... -le dije algo apenada.
El sonrió y asintió.
-no te preocupes, yo puedo esperar. -dijo acomodándose en el filo de mi cama viendo todo a su alrededor.
Lo observo de reojo mientras termino de secar mi cabello dejando la toalla colgada en la bañera, no me da tiempo de dejarla en la lavadora. Algo de rímel, labial, rubor, y un poco de polvo traslucido es lo máximo que hago para no verme como un payaso, se que no soy bonita, pero hora puede salir sin espantar a la gente.
-Se ve bien? -pregunto dejando que mis inseguridades salgan con el, es mi amigo y lo aprecio, simper me da buenos consejos respecto a lo que me queda bien y lo que no.
-si... -suspira al verme de pies a cabeza rascando su nuca. -ya nos vamos... -dice levantándose enseguida y cierra mi maleta que pesa un poco pero lo lleva con el. Tomo rápido el bolso de mano y salgo rápido dejando cerrada la puerta.
Noto como me mira de reojo mientras conduce, y una parte de mi me dice, atrévete, hazlo, bésalo, entrégate a el, el es el indicado, pero otra parte de mi me grita a todo pulmón, solo es amable.
He pasado mi vida viviendo con miedo y siento que ahora, a mis veinte años por fin debería atreverme, pero no puedo hacerlo, no se como deshacerme del terror que me causa perder lo único que considero valioso en mi y lo único que me hace sentir importante, aunque aveces tampoco entiendo por que, ya que es algo que oculto de todos.
Una o va por la vida siendo virgen a los veinte años, o tal vez si, no lo se, yo solo se que en la secundaria recibí burlas porque decía que era no entendía los chistes en doble sentido, o las referencia sexuales que a veces soltaba mis compañeros. Deje de hablar de eso, no digo nada sobre sexo porque no se del tema, y no quiero leer o investigas porque an hello que sea una sorpresa, quiero conservar la emoción delo incierto para algún día, y con la ilusión de hacerlo en algún momento compre la lencería.
-Estas muy callada. -me dice Romeo y solo entonces noto que estamos con el auto estacionado a la espera del cambio del color del semáforo.
-estoy nerviosa, no se como sera volar por primera vez. -mentí, suelo hacer eso, pensar y sentir que vivo mi vida en una especie de charlas internas con alguien mas, no puedo decir que es mi conciencia ya que a veces me ilusiona con historias y romances que jamas pasan.
-no te preocupes... -toma mi mano. -si tienes miedo solo tomas mi mano, según supe nos sentaremos juntos... -suspira y quise hacerlo, quise besarlo porque sus estúpidas labios rosas pastel, sus ojos marrón y pestañas alargadas se acercaron mucho a mi y yo solo quería hacerlo, quería saber a que saben sus labios, quería que el me demostrara lo que se siente ser besada, pero no lo hice. Asentí y me acomode en el asiento al ver que el emprende la marcha soltando mi mano