Tu dolor destruye mi mundo, tus lágrimas causan estragos en mis sentimientos y tu fe en él acaba con mi vida. No imaginas que tan vacías han quedado mis manos al verte derramar tu dolor y tu llanto por otro hombre, mientras que yo estuve al borde de la locura al saberte en manos de la muerte. Calla Camila sentía que no tenía fuerzas para ponerse de pie, sentimientos que pensó habían quedado en el pasado, ahora venían y le daban en la cara, sin embargo, ya no importaba, Santiago estaba muerto, se sacrificó por ella y por su hija. Sus lágrimas no dejaban de brotar, el dolor era tan grande que se sentía aplastada e incapaz de pensar en otra cosa que no fuese todo lo que acaban de vivir. Todo había pasado tan rápido, tanto que una parte de ella se negaba a creer que todo había sido real y n

