Capítulo uno.
Capítulo 1.
Alyssa Cooper.
La noche es fría, neblinado y con fuerte brisa, una noche perfecta para estar acostada viendo películas de romance y no estar aquí aguantando frío y esperando a que mis padres me recojan
Me encuentro sentada sola en las gradas de la cancha del instituto, hoy mi equipo de porristas tuvo una presentación, así que como capitana si o si tenía que asistir
En la cancha solo quedo yo, las demás compañeras al terminar la presentación decidieron irse a una fiesta, a mi también me invitaron pero no pude ir con ellas, hoy es la cena de aniversario de mis padres y quedé que iría a cenar con ellos
De repente empiezo a sentir que cae goteras, alzo la mirada observando la fría noche
¡ No puedes llover ahora !
Digo con ánimos de que no llueva
Pero la demora fue que dijera eso para que empezara a llover fuerte, rápidamente me coloco de pie maldiciendo, bajo las gradas con cuidado
Al bajar las gradas corro hacia donde pueda escamparme, y ahí es donde me lamento de no haber traído mi abrigo de porrista, en una ocasión así se necesita
Me da por observar hacia la cancha y me toma por sorpresa al ver un hombre totalmente vestido de n***o, alto, quieto, sin importarle la lluvia, mojándose completamente
¿ Acaso esta loco ?
Hace demasiado frío como para dejarse mojar por la lluvia
— ¡ Heyyyy ! — Pego un grito fuerte para que el hombre vestido de n***o me escuché
Espero a que se voltee, pero este no lo hace, así que insisto nuevamente
— ¡ Heyyyyyy, te estoy llamando ! — Gritó nuevamente, pero el hombre de n***o mantiene su posición sin moverse
Sin pensarlo dos veces salgo de donde me estoy escampando y voy corriendo hacia donde está el hombre, en cuestión de unos cortos minutos me encuentras detrás de él
— ¿ Hola ? — Digo acercándome un poco más a él y estirando mi mano para poder tocar su hombro y llamar la atención del hombres
Pero es ahí donde él hace un movimiento repentino y se da vuelta encarándome
Al tenerlo de frente observo que un joven, de mi edad se podría decir, su color de tez blanco, de 1,75, cabello oscuro, el color de sus ojos son caféses, su rostro muestra frialdad
— ¿ E- estás bien ? — Le pregunto cuando veo que por fin tengo su atención puesta en mi
— ¡ Aléjate ! — Simplemente me responde con una tonalidad en su voz fría
— Solo quería saber si estabas bien, no quise molestarte — Digo excusándome el hecho de de pronto haberlo molestado, de repente el frío empieza a consumirme y empiezo a temblar
— Solo quería observar el cielo de noche, pero estaba bien hasta que llegaste y lo arruinaste.— Me hable el hombre
Frunzo mi ceño sin poder entender
Estoy siendo educada y resulto, ¿ regañada ? Eso si no me lo esperaba por completo
— Me parece que está siendo muy grosero.— Digo con honestidad mientras que este mantiene la mirada en mi
— ¿ Cómo te llamas ? — Inquiere el cruzándose de brazos
— Alyssa, ¿ y su nombre ? — Preguntó por el nombre del hombre " frío "
El abre sus labios para decirme algo cuando de repente escucho la bocina del auto de papá, enseguida volteo a mirar y efectivamente veo a mi padre y a mi madre con una gran sonrisa
— ¿ Qué haces ahí mojándote hija ? — Pregunta mi madre mientras que se baja del auto con una sombrilla acercándose a mi
— Ahh— madre, estaba conversando con un amigo — Digo y ella rápidamente frunce su ceño de confusión
Volteo para presentarle al hombre misterioso pero al voltearme no está ya
¿ A dónde se iría ?
Frunzo mi ceño confundida, no escuché que se haya despedido ni nada.
Damiano Maxwell.
Me alejo de Alyssa rápidamente, sin ser notado por los humanos que venían en el vehículo, mucho cuento que rompí una regla al hablar con una humana
Si mi padre, el rey Marius Maxwell puso esa regla, buen una de tantas
Por más de dos siglos he estado encerrado en las paredes del palacio, privándonos del mundo, de la realidad de los humanos, durante dos siglos he convivido con las mismas personas, ya era hora de escabullirme de esas paredes
Dos siglos sin poder respirar aire fresco, sin poder sentir el frío, la lluvia, privados de toda la libertad
Después de la muerte de mi madre, la reina consorte " Catalina " mi padre dolido cerró las puertas del palacio para que nunca jamás tuviéramos contactó nuevamente con los humanos
Se preguntarán, ¿ por qué los humanos ?
Hace dos siglos atrás unos cazadores de vampiros le arrebataron la vida a mi madre con una estaca de plata, la única forma de poder matar a un vampiro, mi madre perdió la vida así y mi padre en vez de declararles la guerra, se escondió con su dolor dentro de cuatro paredes
Mi padre, el rey, claramente vive en el palacio, pero mi hermana Natasha y yo solo lo vemos en la cena, porque de resto él mantiene encerrado en esas cuatro paredes con depresión
Pasado mañana cumpliré 450 años y eso solo significa que ascenderé a Rey, si exacto Rey del mundo vampiro, mi padre me otorgará su corona y dejará el futuro de los vampiros en mis manos, yo seré el que velará por su bienestar
He esperado esto por cien años, cuando ascienda al trono todo cambiará, abriré la puertas del palacio para que así los vampiros puedan ver el mundo moderno de los humanos
Claro que a mí me duele la muerte de la reina, pero los vampiros somos más fuertes, más ágiles, más audaces que un simple humano
Un simple humano si mucho puede llegar a vivir cien años, mientras que nosotros tenemos una eternidad
No me siento amenazado por los humanos, ni lo haré, solo quiero que los demás puedan ver a su alrededor, que puedan disfrutar de los paisajes, de todo
No condeno a todos los humanos, pero claramente sé que es como todo, hay humanos que saben sobre la existencia de los vampiros como hay otros que no, o eso supongo
No se, he estado encerrado durante dos siglos, dejaré que el mundo de los humanos me sorprenda, para bien espero