Tae Young había regresado a su palacio sin tener éxito al intentar ver a Won Goo, porque el Emperador había sido claro al decir que su hijo no podía ver a nadie, y los guardias que cuidaban de su puerta fueron firmes al cumplir con su trabajo. Estaba preparándose para las visitas de la princesa Soo In y del príncipe Won Jin, cuando vio al doncel a su servicio entrar en el palacio, llevaba una bandeja con un juego de té sobre esta, pero en esta ocasión sus pasos parecían un poco más apresurados y se veía ansioso por hablar. —¿Qué ocurre? —preguntó en cuanto el juego de té fue dejado sobre la mesa. El doncel Im miró al Rey que parecía tan ajeno a lo que estaba sucediendo en el palacio, y suspiró, preparándose para decir todo lo que había escuchado mientras estuvo en la cocina, después de

