Tae Young sostuvo con cuidado al príncipe Won Jin contra su pecho, su hijo había estado jugando a su alrededor gran parte de la mañana, y para la mitad de la tarde, cayó rendido en los brazos del Rey. No podía negar que cada vez que el príncipe le decía "papá" o extendía sus brazos hacia él para que lo cargara, su corazón latía emocionado, porque todavía tenía miedo de que el ser aceptado por él, fuera sólo un sueño. Levantó la mirada de Won Jin y la posó sobre Won Goo, quien lo observaba fijamente hasta el punto de hacer que el Rey se sintiera un poco incómodo, porque desde que el príncipe heredero llegó a su palacio parecía verlo de esa manera, al principio Tae Young había creído que estaba enojado con él, pero su hijo se había abrazado con tanta fuerza a él, como si le dijera que duran

