Han transcurrido varios meses, nos encontrábamos vistiéndonos para el bautizó de nuestra pequeña, lo quisimos hacer antes que ella cumpliera su primer año de vida. —Estas muy guapo—le dije a Andrew acercándome a él para ponerle la corbata. —Quisiera decir lo mismo de ti—respondió con una leve sonrisa. Tomé sus manos y las coloqué sobre mi cintura. —No es necesario que me veas, puedes sentirme y darte una idea de cómo estoy vestida—le dije con un tono seductor. Él sonrió levemente ante mi acción. —¿Acaso quieres que lleguemos tarde?—preguntó deslizando sus manos hacia mis glúteos donde me tomó y me pegó a su cuerpo—. Te recuerdo que somos los padres—agregó deslizando unas de sus mano debajo de mi vestido. —No pretendo que nos atrasemos, pero unos minutos no harán la diferencia—le d

