Capítulo 7
Volví a casa, por lo visto todos se habían ido a dormir. Me había dado dando vueltas por el muelle y luego, cuando me había dado más en paz, volví.
Fi a la cocina a tomar algo, mientras busca un vaso en la estantería de arriba sentí calor en mi espalda y un brazo más grueso tomando el vaso por mí. Me di vuelta ligeramente para encontrarme con Zac, una de sus manos estaba sobre la encimera y la otra sostenía el vaso, estaba rodeada por su cuerpo.
-Eres bastante atrevido- comente.
-No sé a qué te refieres, solo tenía sed.
Eleve una de mis cejas y luego sospecha rendida- Aléjate, invade mi espacio personal.
Sonrió de lado- Tardaste mucho, creí que solo lo llevaría a su casa.- ignoro mis quejas y cambio el tema.
-¿Preocupado? No tienes porque, tu auto esta en perfecta condición. Me asegure de limpiarlo.
Su mandíbula se tensó. Extendió su mano y sujeto mi barbilla, podría sentir su respiración contra mis labios, sus ojos parecían lanzar dagas.
-Muy atrevido.- sonreí- quizás estés borracho, te vi tomando varias copas de vino en la cena. ¿Sabes quién soy?
-Amaya- gruño por lo bajo.
-Oh vaya, parece que sabes quién soy. Bueno, me alegra eso, ahora ¿puedes alejarte?
Soltó mi barbilla y se alejó.
Mordí mi labio inferior con diversión. ¿Sería malo jugar un poco con él?
Me acerque y pase mis brazos por su cuello, junte nuestros cuerpos. Pude verlo contener la respiración ante el contacto. Me moví un poco más grande el roce, sus labios se unieron en una fina línea mientras sus manos se volvieron puños.
-Oh quizás, ¿querías jugar?- hable en un tono bajo, coqueto.- Si era así, podrías haberlo dicho antes. Me encantan los morenos- susurre cerca de su cuello. Podía sentir algo duro contra la parte baja de mi abdomen.
-¿Zac?- se escuchó la voz de Rosario.
Solté una risita y me aleje de él- cuando quieras diversión solo debes de pedirla- susurre y le guiñe un ojo antes de escapar por las escaleras.
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Me encontraba acostada en las piernas de Alexa, estábamos en receso. Después de una hora de filosofía mi cabeza estaba agradecida de la falta de ruido externo.
-Esta noche habrá una fiesta- comento Aria- es de universitarios, mi hermano dijo que si queríamos ir, éramos bienvenidas. La organiza un amigo suyo.
La miramos con las cejas alzadas.
-Nunca creí que llegaría el día en que Aria hablaría sobre fiestas universitaria, un jueves.
-Siempre hay una primera vez, el humano es asombros.- agrego Alexa.
Aria giro sus ojos y bufo molesta.- ¿Van a ir o no?
-Claro que sí, los universitarios son mi debilidad.
Negué ante las ocurrencias de Alex.
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-Iré a dormir donde Alexa hoy- le dije a mi papá ocultando el verdadero motivo.
-De acuerdo- asintió sin hacer preguntas.
Subí de dos en dos las escaleras, arme una mochila con todo lo que necesitaría luego volví a bajar rápidamente. Me despedí de mi padre antes de que llegaran Rosario y Zac y hui hacia el trabajo. Hoy mi turno terminaba más temprano.
-Me encantan tus piernas- dijo Alexa cuando me termine de poner un vestido n***o ceñido y unos de sus tacones.- Eres totalmente mi tipo.
Me reí y negué- vete a cambiar, Aria y Scott pasaran por nosotras, no los hagas esperar.
Se arrastró lejos de la cama y fue a cambiarse, porque maquillada ya estaba.
Me maquille y luego espere a que Alex saliera del baño, ella realmente se tomó su tiempo. Pero, cuando salió, era como ver a una diosa del olimpo.
-Tú también eres totalmente mi tipo.
Escuchamos la bocina de un auto.
-Esa debe ser nuestra señal- dijo mientras tomaba su bolso.
Salimos de su casa y nos subimos al auto de Scott, ambos hermanos estaban atractivos de azul.
-¿Quién quiere pasarla bien?- pregunto Aria.
-Yo solo quiero acostarme con un universitario sexy y emborracharme.- contesto Alexa.
-Pudor, por favor.- pidió Scott y Alex le saco la lengua.