LA TERCERA CARTA

956 Words

El almuerzo se pasa rápido. Demasiado rápido. Valentina habla, sonríe, juega con el borde de su servilleta… y aun así puedo ver el temblor escondido bajo esa fachada perfecta. Yo también estoy inquieto. No por la conferencia, no por Mateo, no por la actuación que tuvimos que montar… sino por la tercera carta. Esa maldita carta que su padre dejó escrita años antes de morir. Esa que lleva días esperándonos desde la repisa de su habitación, como un animal dormido que sabemos que tarde o temprano despertará. —¿De qué crees que se trate? —pregunto cuando Filipo estaciona en la entrada. Ella solo se encoge de hombros. Pero la verdad es que no necesitamos decirlo en voz alta: ambos tenemos el mismo miedo clavado en la garganta. En cuanto entramos a la casa, cruzamos saludos cordiales con los

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD