El sol de la tarde iluminaba el camino hacia Salem mientras Robbie conducía, la luz radiante y la brisa fresca marcaban la serenidad del viaje mientras él apretaba con más fuerza el acelerador pues para variar, estaba llegando tarde. Pensó en la razón por la cual estaba en ese viaje, recordando que lo hacía por su hermano Nico, sus sobrinos y algunos miembros de la familia Falcone quiénes estaban emparentados con los Rosseto desde que Nico se casó con Ema, y habían descubierto el lazo de la joven adoptada con esa familia del sur de Estados Unidos, petroleros multimillonarios. Al medida que se aproximaba a Salem, Robbie sonrió al pensar en el cumpleaños de su hermano y el triple festejo que tenían preparado para Tamy y Pat Falcone, suegra y mejor amiga de Nico y Pat, hermano del suegro de

