En el edificio donde moran Arthur y Annia amanecía y los rayos del sol calentaban y entraban por la ventana, descubriendo así a los dos amigos tirados de la cama, cada uno a su lado. La madre de Annia ingresaba para llamarlos a desayunar percatándose de esto y no se aguantó las risas, eso hizo que ambos despertaran y se percataran de su caída juntándose a la risa de la mujer madura Se levantaron desperezándose y bostezando, la madre de Annia les pidió que se asearan para que desayunaran saliendo de allí, Annia entro primero al baño para después salir, por consiguiente Arthur entro más tarde. Cuando salió su gran amiga ya estaba lista para irse, solo estaba acicalándose el cabello, entonces Arthur hablo —Annia, ¿me esperas? Es que quiero ir contigo a desayunar Ella asintió con la cabeza,

