Lucie regresó a la sala de espera con el peso del mundo sobre sus hombros. Cada paso que daba resonaba con la carga de la incertidumbre y el miedo que la envolvían. Su mirada perdida reflejaba un mar de emociones tumultuosas que amenazaban con desbordarse en cualquier momento. Bastián, observándola con atención, sintió un nudo en la garganta al ver el sufrimiento plasmado en el rostro de su madre. Esperaba ansioso alguna noticia sobre Vincent, pensando que se había comunicado con él, pero en lugar de eso, presenció un momento de vulnerabilidad que lo conmovió profundamente. Sin apartarse de los brazos de Abby, miró con atención a su madre, esperando que dijera algo sobre el regreso de Vincent, pero en cambio, llamó discretamente a Leonardo. Sin poder resistir la curios

