Un confundido Bastián, no tuvo de otra que guardar su teléfono y continuar su camino. Aun sumido en sus pensamientos, que no eran más que de desconcierto, repetía en su mente que solo iría a calmarla y se iría lo más rápido posible. No tenía la menor duda de que estaría realmente incómodo al volver al apartamento de Jane, pero ya le había dado su palabra a regañadientes. Sin dejar de pensar en lo que estaba por hacer y con la conversación con Jane en la mente, llegó hasta su auto después de saludar a un par de trabajadores a los que le pidió el favor de que le avisara a Patrick de su ausencia por un corto momento, por lo que la empresa quedaría a su mando en caso de cualquier emergencia. Bastián conducía en su auto hasta el apartamento de Jane, como si estuviera

