Regina suspiró mientras se hundía en el sofá. Savannah y los chicos estaban mucho más apagados ahora que estaban en casa. Normalmente, todo era muy bullicioso cuando regresaban a casa, pero sin Gabriella todo era diferente. Regina contuvo las lágrimas. Por lo general, las risas de la pequeña llenaban el pequeño apartamento, pero ahora se sentía extrañamente vacío sin ella. Si algo le hubiera pasado a Gabriella y no… Regina cerró los ojos, obligando a esos pensamientos a salir de su mente. No podía pensar así. Natalie estaba cuidando de Gabriella y el médico prometió que los exámenes les darían respuestas. Su teléfono vibró en su bolso, interrumpiendo sus pensamientos. Regina se inclinó hacia delante y buscó en su bolso, pero no llegó a cogerlo antes de que dejara de vibrar. Finalmente,

